Quién fue Jorgito, quién era el chico del envoltorio y cómo nació el clásico alfajor argentino

La historia del alfajor Jorgito y el misterio que rodea al chico de su envoltorio.

10 de julio, 2026 | 16.33

La historia comenzó en 1960, cuando Amador Saavedra compró una panadería ubicada sobre la calle Doblas, en el barrio porteño de Caballito. Allí empezó a fabricar alfajores que con el tiempo formarían parte de la vida cotidiana de los argentinos: Jorgito.

El éxito fue tal que tomó una decisión poco habitual para la época, que fue la de abandonar casi por completo la elaboración de panificados para dedicarse exclusivamente a fabricar alfajores. Poco tiempo después se asoció con José Fernández, un joven de 30 años que trabajaba distribuyendo golosinas y productos alimenticios. Juntos impulsaron el crecimiento de la marca y trasladaron la producción a una fábrica ubicada sobre Virrey Liniers 2020, en Parque Patricios.

En aquellos primeros años, la producción era completamente artesanal. Los alfajores se envolvían uno por uno de forma manual y solo existían dos variedades: el clásico negro, bañado en chocolate, y el blanco, cubierto con merengue italiano. Con el crecimiento de la demanda llegaron las primeras máquinas, aunque algunos procesos, como la elaboración del merengue, continúan realizándose artesanalmente.

Jorgito es una marca que acompaña a los argentinos desde 1960.

Durante sus primeros años, la empresa apuntó especialmente al público infantil. Sus productos comenzaron a venderse en colegios y, más tarde, llegaron a kioscos, mayoristas y cadenas de supermercados. Paralelamente, la marca apostó a la publicidad vinculada con el deporte, especialmente el fútbol y el automovilismo.

En 1994, la fábrica volvió a mudarse, esta vez a un predio más amplio ubicado sobre la calle Treinta y Tres Orientales, en el barrio de Boedo. Desde allí ampliaron el catálogo con los maxialfajores, los conitos, los triples, las bandejas de mini alfajores y otros productos, aunque los grandes protagonistas siguen siendo los tradicionales Jorgito negro y Jorgito blanco.

Actualmente, la empresa continúa en manos de las familias Saavedra y Fernández y emplea a unas 250 personas. Cada día produce entre 500.000 y 600.000 alfajores, elaborados casi en su totalidad con materias primas nacionales, con la única excepción del cacao.

Quién fue Jorgito y el misterioso chico del envoltorio

Cuando Amador Saavedra compró la panadería de Caballito, la marca Jorgito ya existía. También estaba registrado el dibujo del niño que todavía hoy aparece en los envoltorios. Con el paso de los años, la ilustración fue actualizándose, pero nunca cambió su esencia.

Sin embargo, nadie pudo confirmar quién era ese chico. La versión más aceptada es la de que podría haber sido el hijo del antiguo dueño de la panadería, aunque nunca aparecieron documentos ni testimonios que lo comprobaran.