Chantal “Tati” Leclercq, la joven residente de anestesiología que declaró conocer y ser amiga de Alejandro Zalazar, quedó más complicada luego de que los investigadores descubrieran que fue la supuesta última persona que se comunicó con él previo a ser encontrado muerto en el departamento de Palermo. En la investigación, además, se suman los elementos secuestrados en dos allanamientos durante la tarde de ayer. Uno de esos operativos fue en un departamento donde vivió la joven y hasta el momento consideraron que su resultado fue negativo. El otro, fue en la casa familiar de Tati Leclercq en el barrio privado Santa Bárbara de Tigre, donde los investigadores secuestraron un celular, una tablet y comunicación.
Mientras tanto, los investigadores dieron un paso más y analizaron los movimientos de la residente y su relación con Zalazar. Así descubrieron que existió una presunta manipulación del teléfono del anestesista que murió en Palermo y la sospecha es que fue Tati quien alteró los registros y modificó elementos que los peritos tratan de reconstruir. Ahora, con el celular y la tablet secuestradas a la joven, los peritos buscan datos y vínculos que permitan conocer más detalles de la relación con el anestesista muerto y si pudo ser ella quien le entregó o vendió las ampollas secuestradas en el lugar.
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