El Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza anunció un importante hallazgo: un nuevo registro del gato andino (Leopardus jacobita) en el departamento de Malargüe, gracias a cámaras trampa instaladas por los guardaparques en la Caverna de las Brujas. Este descubrimiento suma datos esenciales para la protección de uno de los felinos más amenazados de América.
Este animal, conocido por su carácter esquivo, habita en regiones montañosas de Argentina, Chile, Bolivia y Perú. Se estima que en toda su área de distribución quedan menos de 2.200 ejemplares. En Mendoza, la población del gato andino posee una singularidad genética que posiciona a la provincia como un punto estratégico para su resguardo a nivel continental.
El seguimiento de esta especie combina monitoreos con cámaras trampa, análisis genéticos y aportes de los pobladores rurales. Estos registros permiten crear mapas de presencia, identificar corredores biológicos y diseñar estrategias científicas para su conservación. En este sentido, Ignacio Haudet, director de Biodiversidad y Ecoparque, afirmó: “Cada nuevo registro representa mucho más que una fotografía. Es evidencia científica que nos permite comprender cómo se distribuye la especie, identificar los ambientes prioritarios para su conservación y fortalecer las políticas públicas”.
Por su parte, Adrián Gorrindo, jefe del Departamento de Fauna, destacó que “cada nuevo registro de gato andino tiene un enorme valor para la gestión de la fauna silvestre porque nos permite transformar datos de campo en herramientas concretas para la conservación”. Subrayó además la importancia del trabajo conjunto entre Estado, científicos y comunidades locales para orientar las acciones dentro y fuera de las áreas protegidas.
Las reservas naturales como laboratorios de conservación
Iván Funes Pinter, director de Áreas Protegidas, resaltó el papel fundamental de las reservas naturales como “verdaderos laboratorios naturales donde podemos conocer, monitorear y proteger especies tan emblemáticas como el gato andino”. Destacó que la presencia activa de guardaparques y la colaboración con instituciones científicas son claves para que la protección sea efectiva.
Este nuevo registro se suma a otro histórico avistaje ocurrido meses atrás en la misma Área Natural Protegida Caverna de las Brujas, reafirmando a Malargüe como un territorio estratégico para la conservación del felino. La continuidad de estos programas de investigación y monitoreo es vital para sostener los avances en su protección.
Además, el proyecto involucra a productores y habitantes locales, quienes aportan información valiosa para identificar zonas críticas y fomentar la convivencia entre actividades productivas y fauna silvestre. Se impulsan campañas de educación ambiental y capacitaciones para minimizar conflictos entre la ganadería y los carnívoros nativos.
Desde el Ministerio recuerdan que la fauna silvestre es patrimonio natural de Mendoza y que su captura, tenencia o comercialización están prohibidas por ley. Invitan a la comunidad a respetar los ambientes naturales y a reportar cualquier situación que pueda poner en riesgo a estas especies autóctonas.
