Después de meses de seguimiento y cuidados intensivos, cinco cardenales amarillos volvieron a la libertad en una reserva natural de La Pampa. Esta acción forma parte de un programa que busca recuperar una de las aves más emblemáticas y amenazadas de Sudamérica.
El proyecto fue llevado adelante por especialistas del Ecoparque Buenos Aires, Aves Argentinas y Fundación Temaikén, quienes trabajaron juntos en la crianza, monitoreo y preparación de estas aves para garantizar su adaptación al medio natural. La liberación se realizó en la Reserva Provincial Parque Luro, un espacio clave para la conservación del bosque de caldén, ecosistema vital para esta especie.
El cardenal amarillo se destaca por su plumaje amarillo oliváceo, su copete y la garganta negra, características que lo hacen inconfundible. Los machos presentan colores más intensos que las hembras, y son muy territoriales, llegando a mostrar comportamientos agresivos entre ellos. Su alimentación se basa en semillas, insectos y larvas, y está distribuido en Argentina, Uruguay y el sur de Brasil, con nuestro país albergando la mayoría de los ejemplares silvestres.
La elección de la Reserva Provincial Parque Luro no fue al azar. Los especialistas evaluaron las condiciones ambientales para asegurar que las aves tuvieran acceso a alimento, refugio y zonas para reproducirse, aumentando así sus chances de sobrevivir y reproducirse en libertad.
Antes de la liberación, las aves pasaron por un proceso exhaustivo en el Ecoparque Buenos Aires. Veterinarios, biólogos y técnicos realizaron controles sanitarios y entrenamientos para verificar que mantuvieran las habilidades necesarias para sobrevivir en su hábitat natural.
Una de las técnicas utilizadas fue la “liberación blanda”, que implica mantener a los animales en recintos adaptados dentro del mismo entorno donde serán liberados. De esta forma, se familiarizan con el ambiente y reducen el estrés, lo que mejora sus probabilidades de adaptación y supervivencia.
El cardenal amarillo enfrenta una situación crítica. Su principal amenaza ha sido el tráfico ilegal, ya que su canto y plumaje lo hicieron muy buscado como mascota, sobre todo los machos por su coloración intensa. La captura indiscriminada y la pérdida de su hábitat natural provocaron una fuerte caída en sus poblaciones.
Por esta razón, la especie está catalogada como en peligro de extinción. Los programas de conservación, reproducción y liberación son fundamentales para evitar que desaparezca de los ecosistemas sudamericanos.
El fotógrafo entrerriano Alan Feyt, conocido por sus imágenes de naturaleza, reflejó la difícil situación del cardenal amarillo. “Entre observadores de aves siento que ya se ha dicho todo sobre el Cardenal amarillo. Todos hemos sentido esa desesperanza al saber que es un ave en peligro de extinción. De que hay pocos, de que están confinados a pocos lugares y de que son hermosos”, señaló.
“Mucha gente me ha dicho que estos pajaritos eran comunes de ver hace unos 50, 40, hasta 30 años, ponele. Pero hoy han quedado exiliados a ciertos lugares muy específicos. Estoy extrañado de que se hable tan poco de esto. No me parece casual que la especie solo se encuentre en bosques con buen estado de conservación, es decir, aquellos lugares donde no se hace agricultura y donde se hacen manejos ganaderos con cierta sustentabilidad”, agregó.
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La liberación de estos cinco ejemplares en La Pampa representa un avance significativo dentro de una estrategia que busca recuperar esta valiosa especie y reforzar la biodiversidad en la región y Sudamérica.
