La Secretaría de Transporte anunció que abonará este miércoles los fondos por los subsidios a las empresas de colectivos. Los empresarios del sector del sistema de transporte automotor de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) habían amenazado con paro de colectivos a partir del 8 de abril, en tanto, mantendrán los servicios reducidos.
“Mañana (por hoy) se pagan los subsidios de nación a las empresas, en el cuarto día hábil del mes. Depende de ellos (que se restituyan los servicios habituales y levanten las amenazas de paro para este miércoles). Nosotros estamos haciendo lo que hay que hacer. Pagarles y reunirnos”, señalaron desde la Secretaría de Transporte.
Y agregaron: “Nosotros estamos haciendo lo que hay que hacer. Pagarles y reunirnos. A pesar de sus dardos mediáticos y su avanzada pública un tanto extorsiva con pasajeros de por medio”.
Previo a esto, el titular de la Cámara Empresaria de Transporte Urbano de Buenos Aires (Cetuba), Marcelo Pasciuto, había adelantado que “podría no haber colectivos” ante el atraso en las transferencias previstas para el inicio del mes. Según explicó, tanto el Gobierno nacional como la provincia de Buenos Aires no abonaron el anticipo correspondiente a abril, que debía acreditarse el miércoles 1ero.
La falta de esos fondos impacta directamente en la operatoria diaria de las empresas, en un esquema donde los subsidios representan una parte significativa de los ingresos del sistema. “Es un monto muy importante para pagar los sueldos mañana y no se acreditó ni un peso”, señaló Pasciuto en una entrevista al canal TN. En ese contexto, advirtió que las compañías se encuentran ante la necesidad de recurrir a financiamiento bancario o negociar plazos con los trabajadores.
“Por lo tanto, las empresas hoy, al margen del aumento de combustibles, tienen que recurrir a un descubierto bancario o que los sindicatos tengan tolerancia si no se pueden pagar sueldos, sino mañana (por hoy) no habrá colectivos”, afirmó el dirigente empresario, desde el sector que mantuvieron la reducción de servicios. La advertencia no surge de un conflicto sindical, sino de una dificultad operativa derivada de la estructura de costos y la disponibilidad de recursos.
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Si bien no se concretó la medida, en una carta dirigida al secretario de Transporte, Fernando Herrmann, las cámaras solicitaron que se contemple el incremento reciente del combustible y se otorgue una asignación adicional para afrontar los gastos del mes. Según indicaron, la última adecuación oficial tomó como referencia un precio del gasoil de $1744,15 por litro, mientras que actualmente estiman que se ubica en torno a $1915. Desde el sector señalaron que la diferencia entre ambos valores impacta en la estructura de costos. “Estamos pagando 48% más el precio del combustible en relación a un mes atrás, muy por encima del valor que reconoce el Estado nacional”, indicaron desde la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP). La variación del gasoil aparece como uno de los principales factores detrás de la situación actual.
El sistema de subsidios al transporte se calcula mensualmente a partir de distintos parámetros, entre ellos la cantidad de pasajeros transportados y los kilómetros recorridos por cada línea. Actualmente, el Estado destina alrededor de $90.000 millones mensuales en concepto de asistencia, cubriendo aproximadamente el 65% del costo del servicio, mientras que el 35% restante se financia a través de la tarifa. En este contexto, las empresas comenzaron a aplicar medidas de ajuste en la operación. Desde los últimos días se registra una reducción de frecuencias en distintas líneas del AMBA, con recortes que en algunos casos alcanzan hasta el 30%. La decisión responde tanto al aumento del combustible como a la necesidad de administrar recursos ante la incertidumbre financiera.
La menor cantidad de unidades en circulación tiene impacto en los usuarios. En distintos puntos del conurbano y la Ciudad de Buenos Aires se observan demoras y acumulación de pasajeros en las paradas, en un escenario donde la oferta de transporte resulta más limitada. Las empresas anticipan que esta situación podría profundizarse si no se resuelve el esquema de financiamiento. Según indicaron, la provisión no es regular y en algunos casos se exige el pago contado, lo que incrementa la presión sobre las finanzas de las compañías. “Nos vamos a quedar sin combustible”, señalaron representantes empresarios, al describir el escenario operativo.
