El Valle 16 de Octubre guarda un secreto que cada vez menos viajeros ignoran. Allí, donde los bosques andino-patagónicos se abren paso entre ríos de aguas cristalinas, se levanta Trevelin, un pueblo que en galés significa «Pueblo del Molino». A 22 kilómetros de Esquel, esta localidad del noroeste de Chubut no solo ofrece paisajes de postal: es el testimonio vivo de una colonización que empezó en 1865, cuando los primeros galeses llegaron a la Patagonia.
En 2024, la ONU Turismo lo distinguió como Mejor Pueblo Turístico del Mundo, un reconocimiento que no hace más que confirmar lo que los viajeros ya saben: Trevelin es un destino completo.
La herencia galesa que se respira en cada rincón
Caminar por Trevelin es como viajar en el tiempo. Las casas de té, los molinos harineros (como el Nant Fach, que sigue funcionando con la tecnología del siglo XIX) y la arquitectura de las construcciones originales cuentan la historia de los inmigrantes que cruzaron el océano para fundar una nueva vida. La cultura galesa se mantiene viva en las fiestas tradicionales, en la gastronomía y en el idioma que aún se escucha en algunos hogares.
Más allá del té: viñedos, astroturismo y comunidades originarias
Pero Trevelin no es solo pasado. En los últimos años, el pueblo sumó una Ruta del Vino con viñedos de altura (como Viñas de Nant y Fall), que ya tienen Indicación Geográfica propia. El astroturismo gana terreno: los cielos limpios de la Patagonia permiten observar la Vía Láctea como en pocos lugares. También se puede hacer turismo rural comunitario con comunidades mapuche-tehuelche en Sierra Colorada, o adentrarse en el micoturismo (recolección de hongos) durante el otoño.
La puerta al Parque Nacional Los Alerces
Trevelin es la puerta de entrada sur al Parque Nacional Los Alerces, declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO. El parque alberga algunos de los árboles más longevos del planeta. Desde allí se puede acceder al lago Futalaufquen y a los bosques de alerces milenarios.
Actividades para todos los gustos
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Trekking y cabalgatas por los valles.
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Pesca deportiva en ríos y lagos.
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Kayak y mountain bike.
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Museo Regional Molino Andes y el Molino Harinero Nant Fach (el más grande de Sudamérica).
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Campo de tulipanes y peonías (en primavera, un espectáculo de colores).
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Producción local: chocolates artesanales, licores y productos regionales.
Cómo llegar y cuándo ir
El Aeropuerto de Esquel (ESQ) tiene vuelos regulares desde Buenos Aires. Desde allí, son 22 km por la Ruta Nacional 259. El pueblo tiene conexión con Chile a través del paso Futaleufú. Se puede visitar todo el año: en verano, para disfrutar de los lagos; en otoño, por los colores de los bosques; en invierno, para la nieve y el esquí en la cercana La Hoya; y en primavera, por la floración de los tulipanes.
Trevelin no es solo un destino turístico; es una experiencia que combina historia, naturaleza, sabores y hospitalidad. Como dice su nombre, es un pueblo de molinos, pero también de historias que merecen ser contadas.
