Qué es el propofol, la droga que habría usado un anestesista acusado de ofrecer "viajes controlados"

La investigación llegó hasta el Hospital Italiano, donde dos trabajadores fueron separados de su cargo. La "droga" se habría usado en fiestas privadas y sexuales para fines "recreativos".

31 de marzo, 2026 | 16.51

La muerte de Alejandro Zalazar, un joven anestesiólogo del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, destapó un fenómeno inquietante: las llamadas "Propo fest" (fiesta del propofol). Se trata de supuestas reuniones clandestinas en las que se habrían usado drogas hospitalarias -presuntamente robadas- con fines recreativos.

El caso empezó a investigarse en febrero, cuando Zalazar -exresidente del Hospital Rivadavia- fue encontrado muerto en su casa a causa de una sobredosis de propofol y fentanilo, anestésicos de uso exclusivo hospitalario. Junto a su cuerpo, la policía secuestró medicamentos y una bomba de infusión que alertó a las autoridades sanitarias.

La investigación llegó hasta un especialista del Hospital Italiano que habría proporcionado estas sustancias fuera del entorno clínico bajo la propuesta de "viajes controlados". En la institución se identificó a un anestesista y a una residente de tercer año como presuntos responsables del robo y distribución de las drogas. Además, iniciaron un sumario interno y se denunciaron los hechos ante la Justicia. Ambos ya no trabajan allí.

¿Qué es el propofol?

Según el sitio Medline Plus, el propofol es un agente intravenoso empleado en hospitales para inducir y mantener la anestesia general, así como para sedar pacientes durante procedimientos como endoscopías, punciones o cirugías.

La "droga" también es empleada en unidades de cuidados intensivos para la sedación de personas con ventilación mecánica. Su acción consiste en modificar la actividad de neurotransmisores en el cerebro, lo que genera un estado de profunda relajación según la dosis administrada.

De acuerdo a un estudio reciente desarrollado por neurocientíficos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos, el fármaco "induce la inconsciencia alterando el equilibrio normal del cerebro entre estabilidad y excitabilidad".

"El cerebro tiene que operar en este filo de navaja entre la excitabilidad y el caos. Tiene que ser lo suficientemente excitable para que sus neuronas se influyan entre sí, pero si se excita demasiado, se descontrola y se descontrola. El propofol parece alterar los mecanismos que mantienen al cerebro en ese estrecho rango de funcionamiento", explicó Earl K. Miller, profesor de neurociencia de Picower y miembro del Instituto Picower de Aprendizaje y Memoria del MIT en diálogo con Infosalus.

Frecuentemente, el propofol se combina frecuentemente con fentanilo, un opioide de acción potente, para reforzar el efecto. Ambos medicamentos, tanto individual como conjuntamente, pueden provocar depresión del sistema nervioso central. En cantidades elevadas, puede derivar en apnea (suspensión de la respiración). Esta situación se controla mediante ventilación asistida en entornos hospitalarios, suministrando oxígeno y manteniendo las funciones vitales del paciente.

Pero fuera de este contexto, representan un riesgo extremo incluso en variaciones pequeñas, ya que las dosis pueden se letales. Su empleo indebido o recreativo puede derivar en sobredosis y muerte súbita, como se sospecha en el caso investigado.

Además, el uso del propofol requiere de precauciones especiales y tiene que ser evitado en personas alérgicas a sus componentes, mujeres embarazadas o en lactancia, como así también quienes tengan problemas neurológicos, pancreáticos o metabólicos.

Cómo sigue la investigación

Las pericias del caso fueron focalizadas en un especialista del Hospital Italiano, identificado como H. B., quien ocupaba un cargo relevante dentro del área de Anestesiología y presentó su renuncia apenas se comprobó la procedencia de los medicamentos. También una residente de tercer año, D. L., fue apartada de sus funciones.

“El Hospital reafirma su compromiso con la seguridad y la calidad en todos los procesos de atención de sus pacientes”, explica el comunicado firmado por la Dirección. También destacaron que trabajan en conjunto con la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA).

La investigación maneja dos posibles hipótesis: por un lado, la existencia de "viajes controlados", experiencias en las que se administraban dosis de estas drogas para inducir estados de relajación extrema. Por el otro, se habla de supuestas fiestas privadas y sexuales donde la sustancia era suministrada a un círculo de conocidos. Hoy, la Justicia analiza los dispositivos secuestrados y los registros de las bombas de infusión encontradas.