Esta mañana en el barrio porteño de Recoleta se originó una importante inundación en la intersección de las calles Billinghurst y Peña tras la rotura de un caño maestro de agua. El incidente generó complicaciones en el tránsito, cortes parciales y el despliegue de un amplio operativo de emergencia.
Según confirmó Infobae, el desperfecto se produjo en un obrador vinculado a la empresa Edenor, aunque por el momento no se determinaron las causas exactas de la rotura.
Un chorro de agua de varios metros y calles totalmente anegadas
Las imágenes del lugar mostraron una gran acumulación de agua sobre el asfalto y un potente chorro que, debido a la presión, alcanzó varios metros de altura. El agua se extendió rápidamente por Billinghurst y por Peña, afectando la circulación vehicular.
Como consecuencia, la calle Peña permaneció completamente cortada, mientras que sobre Billinghurst el tránsito fue habilitado de forma parcial, incluso con la circulación limitada de algunas líneas de colectivos.
En el lugar trabajaron efectivos de Bomberos de la Ciudad, junto con personal policial y agentes de tránsito, quienes se encargaron de delimitar la zona, asistir a los vecinos y desviar vehículos para evitar mayores complicaciones.
También se esperó la llegada de las cuadrillas de la empresa Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) para avanzar con la reparación del caño dañado.
La preocupación de los vecinos por los daños y el riesgo eléctrico
El impacto del agua no solo se sintió en la vía pública, sino también en los edificios linderos. Un encargado de la zona relató que el ingreso de agua afectó los subsuelos, la planta baja y los primeros pisos: “Era inmenso”. Además describió el volumen de agua que ingresó a la propiedad, detallando que comenzó a filtrarse incluso por los sectores internos, como en los baños.
Ante esta situación, se tomaron las medidas de urgencia necesarias para evitar daños estructurales mayores, mientras que los bomberos monitoreaban permanentemente el aumento del nivel de agua.
Una de las principales preocupaciones fue la cercanía del líquido con los tableros eléctricos. Según el testimonio del vecino, existía riesgo sobre instalaciones trifásicas, lo que obligó a una evaluación por parte del personal técnico.
En ese contexto, las autoridades no descartaban la posibilidad de un corte preventivo del suministro eléctrico en ese edificio puntual, sobre todo si el nivel del agua no descendía. Aún se trabaja para controlar la situación en toda la zona.
