Es hincha de Los Andes, se cruzó al dueño de un equipo de NBA y logró alcanzar el sueño de su vida

Ariel Crivelle es un hincha fanático tanto de Los Andes como de Utah Jazz de la NBA y cumplió su sueño de ver al equipo en vivo en el Delta Center. Su emotiva historia con viaje incluido a Estados Unidos.

10 de marzo, 2026 | 06.00

Ariel Crivelle no es un hincha más en nuestro país, es de aquellos que tranquilamente la FIFA puede premiar como los mejores del año. Sin embargo, su pasión va muchísimo más allá del fútbol y Los Andes, el club del Ascenso que milita en la Primera Nacional por el que se desvive cada semana. Su amor hacia Utah Jazz, la reconocida franquicia estadounidense de la NBA, trasciende fronteras y hace muy poco tuvo la oportunidad de vivir una experiencia única pisando el Delta Center con compatriotas, fanáticos de otros países latinoamericanos y la ilusión de verlo campeón.

Como al "Mil Rayitas," Ari se desvive por los Jazz. Claro que, por cuestiones de distancia se le hace complicado y no le queda otra que hoy mirarlos por TV. Decimos hoy porque tanto en noviembre le confirmaron que viajaría a Estados Unidos para ver al equipo en vivo como en enero del 2026 cuando pasó le cambió la vida. Fueron algunos partidos, pero la vivencia de estar ahí, de llegar al objetivo del "pibe" que veía la Acción de la NBA con Adrián Paenza después de Fútbol de Primera, sin dudas es un sueño cumplido. Hoy como licenciado en comercio exterior y activo a nivel deportivo, no se pierde un compromiso ni de "Lomas" ni de su franquicia favorita a la que tuvo la oportunidad de alentar en la cancha como hincha que es.

La propuesta y el viaje que soñó toda su vida

A veces el tren pasa una sola vez en la vida y Ariel se subió sin imaginar lo que se vendría después. Siendo parte de una comunidad de hinchas de países como Uruguay o Chile le llegó la invitación que esperó desde que era chico. Ryan Smith -dueño de la franquicia- desembarcó en suelo "Charrúa" por cuestiones personales y compartió un "Jazzado" con fanáticos de dicho país entre los que estaba Juan Baracco, quien maneja las redes de Utah Jazz en español. Dichas "juntadas" son para mirar los partidos y comer entre amigos, pero un día eso se convirtió en una cena de la que salió una propuesta difícil de rechazar.

"¿Quién conoce Utah? El año que viene los llevo a que vean un par de partidos con nosotros con todo pago", esbozó Smith y a los fanáticos del equipo se les iluminaron los ojos. Ariel no estaba presente, pero el llamado no tardó en llegarle. Por supuesto estaba invitado a vivir la experiencia que esperó tanto tiempo. "Después de eso formamos un grupo llamado 'remota chance', que poco después se transformó en una certeza. Íbamos a poder viajar a ver seis partidos de NBA y dos de NHL, una alegría increíble. Cuando me lo dijeron, no podía creerlo, pensé en mi yo del pasado, si de chico sabía que iba a vivir todo esto iba a estar 40 años sin salir a la calle para que no me pase nada". A su vez, contó que lo compartió con su familia y todas las expectativas que tenía fueron superadas por la realidad.

La delegación conformada por hinchas uruguayos, chilenos y argentinos rumbo a Estados Unidos

Por supuesto, nada se compara con los colores del barrio, la cancha a la que va desde que es chico y la pasión por un equipo reconocido del Ascenso argentino. "Los sentimientos vinculados a Utah Jazz son mucho más profundos con Los Andes", aseguró Ariel y lo definió como "la identidad y la piel" haciendo referencia a lo que significa para él. "Cuando sos hincha sentís que Lomas es todo para vos, es obligatorio llevar la camiseta a donde vamos. Cuando un amigo viaja y te dice 'vi tantas camisetas de Los Andes' te sentís identificado". Su vida gira alrededor de la institución, de lo que le genera verlo jugar o de que la cancha llena aliente al equipo en las buenas y en las malas.

Con la franquicia fue diferente, porque su amor nació al verlos en la tele y tener que hacerse hincha de un equipo, pero también diferenciarse de los que iban "a lo fácil" optando por Chicago Bulls. "Nunca quise ir para donde iba la mayoría", esbozó. El momento clave llegó cuando eligió entre Utah Jazz y Portland Timbers: "en uno de los programas de NBA Action de Adrián Paenza dije que me hacía hincha del que pierda entre esos dos y afortunadamente para mí el que perdió fue Utah. Después deseaba apasionadamente que salgan campeones y no se dio en las finales contra Chicago cuando a la NBA le resultaba conveniente que salgan campeones los Bulls por ser una franquicia más grande".

Más allá de la pasión que une al equipo de Lomas de Zamora con el de básquet, hay otros puntos que hacen que el vínculo con ambos por parte de Ariel Crivelle sea real y genuino. "Utah es la franquicia donde más sonoridad tiene la gente, llena la cancha sea el partido que sea. Hoy en una situación en la que pierde más de lo que gana más todavía. La ciudad vive el básquet y no hay otra actividad importante como la NBA. Lomas es un municipio muy grande y la gente es muy fanática del club, más aún en las adversidades", aseguró. Además, aseveró que los dos tienen esa "popularidad permanente" con la que se siente identificado.

Por este motivo, verse a sí mismo con la camiseta de Los Andes en el Delta Center -la casa del equipo estadounidense- le dio tanta felicidad. "Fue muy loco para todos los que seguimos la NBA en Latinoamérica. Representé al club en un momento especial", añadió. En esos encuentros en los que estuvo presente tuvo la oportunidad de visitar los palcos, recorrer las instalaciones, sacarse fotos con todos -incluso con la mascota de Utah Jazz- y hasta lucir la bandera con la leyenda "Utah, asado y vino para el pueblo argentino". Para colmo, la casaca tampoco era una más: Ariel llevó la del ascenso a Primera en la temporada 1999/2000, un emblema para los hinchas del "Mil Rayitas".

Ariel Crivelle junto a la mascota de Utah Jazz

 

Después de haber vuelto de Estados Unidos, Ariel tiene clarísimo lo que quiere a partir de ahora. Por supuesto, el sueño de que Los Andes regrese a Primera División en el fútbol está intacto. "Estaría bueno volver a verlo contra los grandes, tiene con qué competir y una gente maravillosa que se lo merece". Tras el viaje soñado, lo que desea con el equipo de la NBA no es muy diferente: "Estaría buenísimo que sea la franquicia que fue hace años atrás. Verlo competir y que tenga la chance de volver a verlos en directo sería espectacular. Los Andes en Primera y Utah Jazz dominando el oeste con nosotros alentando en la tribuna como les gustó a los estadounidenses", cerró.