El "fantasma de los Andes" fue captado en Malargüe, Mendoza

En Malargüe, cámaras trampa registraron al 'fantasma de los Andes', un hallazgo clave para la conservación.

14 de mayo, 2026 | 07.43

Un ejemplar del gato andino, conocido como el “fantasma de los Andes” por su carácter esquivo, fue captado en el departamento de Malargüe, Mendoza, mediante cámaras trampa instaladas a menos de diez kilómetros del límite del Área Natural Protegida La Payunia.

Este registro, que se suma a otros obtenidos por tercer año consecutivo por Wildlife Conservation Society Argentina (WCS Argentina), es un dato fundamental para entender la distribución y estado de conservación de esta especie, considerada una de las más difíciles de ver en estado silvestre en América.

En las imágenes se puede observar al pequeño felino moviéndose entre formaciones rocosas, casi imperceptible gracias a su camuflaje natural que se adapta perfectamente al paisaje árido y volcánico característico del sur mendocino.

María José Bolgeri, doctora en biología y gerente de manejo regenerativo de WCS Argentina, expresó: “Cada hallazgo es una gran noticia, nos confirma que el gato andino continúa en el área y que los esfuerzos de conservación generan resultados concretos”.

El avistaje se produjo en una zona donde antes no se había documentado la presencia de esta especie, pero que venía siendo monitoreada desde hace años luego de que un productor ganadero describiera con precisión un encuentro con uno de estos felinos.

Desde 2005, el monitoreo llevado adelante por WCS Argentina en el norte de la Patagonia ha sido clave para recopilar información sobre la distribución actual del gato andino, cuyo nombre científico es Leopardus jacobita.

Su cola anillada y nariz negra lo distinguen de especies similares.

Cómo es el gato andino, el "fantasma de Los Andes"

Este felino es el único en peligro de extinción en América según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), y uno de los mamíferos más amenazados a nivel global. Su comportamiento sigiloso y solitario dificulta aún más su observación directa.

Entre sus características físicas distintivas, destacan su cola larga y gruesa cubierta de pelaje, con entre 6 y 9 anillos de color que varían entre café oscuro y negro, y una nariz negra que lo diferencia del gato del pajonal, que comparte hábitat y tiene la nariz rosada.

Las estimaciones indican que quedan menos de 2.200 ejemplares distribuidos en zonas montañosas de Argentina, Bolivia, Chile y Perú, lo que subraya la importancia de cada registro para la conservación de la especie.

La Payunia, con más de 665 mil hectáreas dominadas por volcanes y estepas patagónicas, es un área protegida estratégica que alberga no solo al gato andino, sino también a especies emblemáticas como el cóndor andino, el puma, el zorro colorado, el choique y la mara, además de ser escenario de una de las migraciones de guanacos más relevantes del mundo.

El monitoreo constante con sensores de movimiento en la reserva permite relevar datos valiosos sobre la flora, fauna y comportamiento ecológico del ecosistema, aportando información clave para la gestión y protección de estas especies únicas.