Glamping, spa y cocina de autor: así es la nueva experiencia de lujo frente al mar en la costa bonaerense

Entre glamping de lujo, gastronomía de km 0, spa inspirado en cenotes mexicanos y experiencias inmersivas frente al mar, un desarrollo turístico busca cambiar la lógica tradicional de la costa bonaerense.

21 de mayo, 2026 | 17.17

Durante décadas, Monte Hermoso fue sinónimo de vacaciones de verano. Playas extensas, atardeceres sobre el mar y temporadas altas concentradas entre diciembre y febrero marcaron la identidad de uno de los balnearios más emblemáticos del sur bonaerense. Pero en los últimos años comenzó a surgir una nueva tendencia, la búsqueda de escapadas de bienestar, naturaleza y gastronomía fuera de temporada. Y ahí es donde aparece El Americano.

Con un predio de 554 hectáreas sobre la Costanera Oeste, el desarrollo turístico propone una experiencia que combina descanso, diseño y actividades pensadas para funcionar durante los doce meses del año. La idea no es extender artificialmente el verano, sino transformar cada estación en una experiencia distinta.

El Americano propone una experiencia que combina descanso, diseño y actividades pensadas para funcionar durante los doce meses del año.

En los meses más fríos, la propuesta apunta a escapadas wellness, gastronomía y relax. Durante el verano, en cambio, el foco se desplaza hacia actividades al aire libre, experiencias familiares y entretenimiento acuático. El resultado es un modelo que intenta romper con la histórica estacionalidad de la costa atlántica.

Cocina frente al mar y productos de cercanía

Uno de los ejes centrales del complejo es Parador Orillas, el espacio gastronómico liderado por el chef Sebastián Sureda. La cocina trabaja bajo una lógica de temporalidad y cercanía, pesca del día, vegetales de huerta orgánica propia y productos elaborados por pequeños productores de la región.

La experiencia cambia según el momento del año, aunque los fines de semana suelen incluir cenas por pasos y degustaciones de vino abiertas tanto para huéspedes como para visitantes externos. Además, el proyecto ya avanza en la creación de un viñedo propio que busca integrar producción y turismo dentro del mismo ecosistema natural.

El espacio más llamativo del complejo es probablemente el Xenote, una piscina climatizada que toma inspiración estética de los cenotes mexicanos. Piedra, madera, vegetación y techos vidriados construyen un ambiente pensado para desacelerar el ritmo cotidiano.

El circuito wellness incluye spa, sauna seco y húmedo, jacuzzi, pileta de enfriamiento y tratamientos orientados al descanso y la desconexión. La propuesta está destinada exclusivamente a mayores de 18 años y funciona con reserva previa.

Glamping premium y proyectos entre los árboles

Otra de las experiencias destacadas es el glamping premium, una modalidad que mezcla contacto con la naturaleza y servicios de hotelería de alta gama. Las unidades están distribuidas alrededor de una laguna y conectadas mediante pasarelas de madera integradas al paisaje.

Cada espacio incorpora jacuzzi japonés individual Hiroki y amenities pensados para reforzar la experiencia inmersiva. En paralelo, el complejo ya trabaja en nuevos desarrollos, entre ellos un proyecto de casas en los árboles actualmente en etapa de planificación.

Según explicó Maximiliano Elías, presidente del complejo, el objetivo es ampliar el perfil tradicional del turismo costero: “La idea es que cada visitante encuentre una experiencia alineada a lo que busca: bienestar, naturaleza, gastronomía, descanso o actividades en familia”. Actualmente, El Americano recibe tanto parejas que buscan escapadas wellness como familias en temporada alta y grupos corporativos durante el resto del año.

Tarifas y experiencias

Las experiencias disponibles incluyen acceso al Xenote desde $50.000, circuito Xenote + Spa desde $60.000 y propuestas de glamping desde $80.000 por persona por noche, con desayuno y acceso al área wellness incluidos. En un contexto donde cada vez más viajeros buscan escapadas cortas ligadas al bienestar y el contacto con la naturaleza, propuestas como la de El Americano empiezan a redefinir qué significa vacacionar en la costa argentina.