Ocho años después del crimen que marcó un antes y un después en la vida de Cristian Pity Álvarez, el músico se sentará finalmente en el banquillo de los acusados. Este lunes será juzgado por el homicidio de Cristian "Gringo" Maximiliano Díaz, que ocurrió en la madrugada del 12 de julio del 2018 en Villa Lugano.
El debate comenzó a las 10.30 y tendrá una particularidad, ya que está previsto que Pity declare durante la primera audiencia. El juicio contará con unas 11 jornadas de tres horas cada una, modalidad que se adecuó a la situación del músico. El Tribunal Oral en lo Criminal N° 29 espera la declaración de alrededor de 70 testigos.
La hipótesis que maneja la fiscalía
Según la acusación, el crimen se produjo tras una discusión entre Álvarez y Díaz, quien le habría recriminado al músico por acusarlo robar sus pertenencias de una mochila. La discusión escaló rápidamente y Pity extrajo una pistola calibre .25 que llevaba en el bolsillo de su campera.
La fiscalía sostiene que efectuó cuatro disparos contra Díaz. El primero impactó en la cara y los otros tres fueron realizados cuando la víctima ya estaba gravemente herida. El músico también está acusado por portación ilegítima de un arma de uso civil.
El fiscal general Sandro Abraldes considera que no existió legítima defensa y que se trató de un ataque sorpresivo que dejó a Díaz sin posibilidades de defenderse. Para sostener la hipótesis presentarán testimonios, pericias balísticas, la autopsia y el resgitro de la conducta posterior del Pity.
Tras el crimen, el músico escapó junto a una amiga, descartó el arma en una alcantarilla y permaneció prófugo hasta entregarse, al día siguiente. Antes de ingresar a la comisaría, pronunció una frase que quedó para siempre asociada al caso: "Lo maté porque era él o yo".
La postergación del juicio por la salud mental del Pity
El inicio del juicio viene tras varios intentos de suspensión. Había sido postergado en el 2021 y también en el 2023, debido al estado de salud mental del músico. Sin embargo, el Tribunal rechazó el último pedido de la defensa y consideró que Álvarez cuenta actualmente con una "reserva cognitiva" suficiente para afrontar el proceso.
En esa línea, los jueces tuvieron en cuenta la actividad pública reciente del múscio, que incluyó recitales, entrevistas y apariciones a través de las redes sociales.
Pity pasó casi cuatro años privado de su libertad desde su detención en el 2018. En 2022 obtuvo arresto domiciliario y, posteriormente, el proceso quedó suspendido. Pero en los últimos meses, retomó los escenarios.
Antes del juicio decidió suspender un recital que tenía previsto en Tucumán para evitar que sea interpretada como una provocación hacia los jueces. Si finalmente fuera condenado por homicidio, podría recibir una pena de entre 8 y 25 años de prisión.
