La última encuesta nacional de Zentrix Consultora deja en evidencia una brecha de género que atraviesa la imagen del presidente Javier Milei. Mientras el 49,9% de los hombres tiene una imagen negativa del mandatario, esa cifra sube al 62,5% entre las mujeres, una diferencia de más de 12 puntos porcentuales.
El dato surge de la segmentación por sexo que incluye el informe sobre la imagen de los principales dirigentes políticos. En el caso de Milei, la imagen positiva también refleja esa distancia: el 35,8% de los hombres lo valora positivamente, contra apenas el 31,8% de las mujeres. La imagen neutra, en tanto, es más alta entre los varones (14,2%) que entre las mujeres (5,7%), lo que indica que las mujeres tienden a definirse con mayor contundencia, y esa definición es mayoritariamente negativa.
El fenómeno se extiende a Bullrich
La brecha de género no es exclusiva del presidente. Patricia Bullrich, una de las principales referentes del oficialismo, también muestra una imagen más resentida entre las mujeres: el 59,7% de ellas tiene una valoración negativa, contra el 44,3% de los hombres. Es la brecha más amplia de todo el informe entre ambos sexos, superior incluso a la de Milei.
En la imagen positiva ocurre lo mismo: 43,1% de los hombres valora bien a Bullrich, contra apenas 34,1% de las mujeres. El patrón se repite en las dos figuras más asociadas al espacio libertario y de Juntos por el Cambio, lo que sugiere una dificultad compartida para conectar con el electorado femenino.
El caso inverso: Kicillof y Bregman crece entre las mujeres
El fenómeno se invierte por completo en la imagen de Myriam Bregman, la única dirigente que mejoró su valoración respecto del mes anterior (+3,8 puntos). Entre las mujeres, su imagen positiva llega al 54,2%, muy por encima del 34,2% que obtiene entre los hombres. Axel Kicillof, por su parte, también muestra una imagen algo mejor entre las mujeres (47% positiva) que entre los hombres (29,5%).
Qué explica esta distancia
Si bien la encuesta no indaga directamente en las causas de esta brecha, el patrón es consistente con un fenómeno que distintos estudios de opinión pública vienen registrando en los últimos años: una mayor sensibilidad del electorado femenino frente a temas vinculados al ajuste económico, los discursos de confrontación y las políticas de género, todos ejes que atravesaron la gestión libertaria desde su inicio.
Este dato cobra particular relevancia si se lo cruza con otro hallazgo del mismo informe: el 86,1% de los argentinos considera que su salario no le gana a la inflación, y las mujeres suelen ser las principales administradoras del consumo cotidiano en los hogares, lo que podría explicar en parte su mayor nivel de rechazo hacia la gestión económica.
Una brecha que también aparece en el potencial voto
El fenómeno se replica al proyectar la intención de voto hacia 2027. Mientras el 24,3% de los hombres asegura que "seguro votaría" a Milei, entre las mujeres esa cifra cae al 18,8%. En el otro extremo, el "jamás lo votaría" trepa al 59,3% entre las mujeres, contra el 48,1% entre los hombres.
La brecha de género, lejos de ser un dato aislado, aparece como un clivaje transversal que atraviesa tanto la imagen presidencial como las proyecciones electorales de cara a las próximas elecciones legislativas.
