El elefante Tswale fue devuelto a su hábitat natural: estuvo más de 20 años en cautiverio y logró integrarse a la manada

El ejemplar africano fue capturado cuando era cría junto con su hermana, quien murió en 2025. Tras pasar más de 20 años entre humanos, logró reinsertarse en una pequeña manada.

07 de mayo, 2026 | 16.51

El elefante Tswale fue devuelto a su hábitat natural tras haber pasado casi tres décadas en cautiverio en Sudáfrica. El animal había sido capturado cuando era una cría y pasó toda su vida entre humanos, lejos de su manada y sin libertad, para ser empleado en paseos turísticos y programas educativos.

La operación de llevar adelante la libertad del elefante africano fue el resultado de un trabajo en conjunto entre varias instituciones de conservación. La Agencia de Turismo y Parques de Mpumalanga (MTPA) lideró la translocación del animal, en conjunto con WeWild Africa, y contó con el apoyo de la Fundación Aspinall, la Fundación EMS y AnimalTalk Africa Trust.

La organización AnimalTalk Africa anunció su reintroducción en una publicación en redes sociales el 19 de abril, informando que el animal ya se había adaptado a su nuevo entorno y estaba creando vínculos con una manada salvaje en una reserva protegida en la provincia del Cabo Oriental.

El viaje de Tswale

Tswale estuvo 23 años bajo cuidado humano desde que, siendo una cría, se salvó de una matanza masiva de elefantes en Limpopo en 2004. En ese entonces, él y su hermana, Modjadji, fueron rescatados y enviados a un programa de capacitación enfocado en la industria del turismo de aventura. Ambos vivieron al cuidado de Amos Jivendava, quien siguió de cerca su vida durante más de dos décadas.

El cambio en la vida de Tswale se produjo a finales del año pasado, tras la muerte de Modjadji, cuando comenzó la operación para devolverlo a su hábitat natural. El plan siempre fue que el elefante pudiera integrarse en una pequeña manada donde pudiera vivir su larga vida libre y salvaje, como lo disponía la naturaleza, y con su propia familia.

Para garantizar su seguridad y comodidad durante el traslado, Tswale viajó junto a Jivendava, quien permaneció a su lado para brindarle apoyo emocional durante el viaje. Su destino no fue una elección al azar. Las organizaciones eligieron la Reserva Forestal Bellevue, en el Cabo Oriental de Sudáfrica, por su vegetación nativa, sus fuentes de agua confiables y la presencia de manadas de elefantes estables. "Estas condiciones ofrecían a Tswale la mejor oportunidad de adaptarse y prosperar", indicaron.

Antes de sumarse a la mañana, el elefante pasó un período en un recinto de adaptación bajo la supervisión de su cuidador. El equipo de conservación tomó la decisión de que Amos acompañase al animal durante todo el proceso de reubicación para que la transición sea con tranquilidad.

La nueva vida de Tswale

El traslado duró aproximadamente unas 23 horas. Los responsables del proceso aseguraron que la readaptación se produjo rápidamente y sin complicaciones. A los pocos días de haber llegado a Bellevue, el elefante ya emitía sonidos graves y de baja frecuencia —una forma típica de comunicación de la especie— hacia otros elefantes salvajes que se encontraban a unos kilómetros de distancia.

Al pasar los días, se alejó de la zona inicial y entró en contacto con una manada, para posteriormente adentrarse en la maleza con paso firme y sin intenciones de regresar hacia donde se encontraba su cuidador. Los guardaparques de la reserva encontraron al animal junto a otros elefantes: pastaba con calma junto a ellos como si siempre hubiera pertenecido al grupo.