En el contexto de crisis económica que vive el país por las medidas del gobierno de Javier Milei, al menos 140 trabajadores se quedaron sin trabajo al confirmarse el quiebre de una importante fábrica de aires acondicionados.
Se trata de Aires del Sur, empresa de Tierra del Fuego que fabricaba y comercializaba los aires Fedders y Electra, que venía atravesando una crisis financiera que no tuvo salida.
La quiebra se oficializó a través de una publicación en el Boletín Oficial. El pedido había sido presentado por el propio directorio de la firma, presidido por Roberto Ángel Ceretti, quien asumió en noviembre de 2025 y solicitó la medida en febrero de este 2026.
En dicha presentación judicial, sostuvo que la empresa se encontraba en un "estado de cesación de pagos actual, generalizado e irreversible". Desde la compañía además aseguraron que "el esquema financiero de la empresa se volvió inviable porque el costo financiero del sistema superaba el margen operativo del negocio".
140 trabajadores en la calle
El conflicto entre la compañía y los trabajadores tuvo un duro momento en febrero cuando la empresa no pagó los salarios de enero y tras el parate de vacaciones de diciembre no continuó con la producción. Por esto los empleados tomaron la planta, sin embargo los días pasaron y no hubo respuesta positiva. Con el correr de las semanas la situación se agravó hasta que los 140 operarios quedaron formalmente desvinculados.
La empresa había iniciado negociaciones con Chigo Group, fabricante chino de aires acondicionados, para una eventual venta total o parcial de la empresa y una inyección mínima de US$5 millones destinada a capital de trabajo. Si esto se llevaba adelante, se pensaba reemplazar el financiamiento local por crédito de proveedor a 150 días y reactivar la planta con envíos mensuales de entre 7.000 y 14.000 kits desde China.
Eso no prospero, y como plan b la empresa propuso un plan de Continuidad Productiva Controlada para terminar los kits ya importados y destinar los fondos obtenidos al pago de una deuda aproximada de US$500.000 con proveedores, salarios pendientes y un fondo indemnizatorio. Sin embargo el tribunal rechazó esta propuesta.
Tras decretarse la quiebra de Aires del Sur, la firma puso a disposición de la Justicia sus principales activos, entre ellos la planta fueguina, valuada por el Banco Nación en más de US$15 millones, y unos 4.000 kits importados para fabricar equipos, cuyo valor potencial como producto terminado rondaba los US$2 millones.
