El deterioro de los ingresos volvió a quedar expuesto en marzo. Mientras la inflación mensual se ubicó en 3,4%, los salarios de los trabajadores privados registrados avanzaron apenas 2,1%, profundizando la pérdida de poder de compra en un contexto marcado por la caída del consumo y la presión sobre los hogares. La porción de trabajadores con descueto jubilatorio del sector privado cerraron un trimestre a la baja.
El índice de salarios difundido por el Indec reflejó que, durante marzo, los ingresos de los trabajadores registrados crecieron por debajo del aumento general de precios. Mientras el índice de salarios total avanzó 3,4% mensual, el segmento privado registrado tuvo una mejora de apenas 2,1%, quedando claramente rezagado frente a la inflación del mismo período.
El sector público y el informal impulsaron a los sueldos
El informe detalló que el crecimiento mensual del índice general estuvo impulsado principalmente por las subas en el sector público, que avanzó 5%, y en el sector privado no registrado, con un incremento de 4,7%. Sin embargo, el dato que más preocupa a economistas y sindicatos es la evolución del salario formal privado, considerado uno de los principales indicadores de la economía real y del nivel de consumo interno.
En términos interanuales, los salarios privados registrados acumularon una suba de 27,5%, por debajo del índice general de salarios, que avanzó 36,4%. A su vez, en el acumulado del primer trimestre, los ingresos del sector privado formal crecieron 5,9%, mientras que el índice general de salarios avanzó 8,6%. Ambos por debajo de la inflación.
La dinámica muestra que los acuerdos paritarios continúan corriendo detrás de la inflación y que la recomposición de los ingresos todavía no logra estabilizarse. El escenario impacta de lleno en el consumo masivo, uno de los sectores más golpeados por la crisis económica.
La pérdida del poder adquisitivo se siente especialmente en rubros básicos como alimentos, transporte y servicios, donde los aumentos siguen presionando sobre los ingresos familiares.
El Indec también reveló diferencias importantes entre segmentos laborales. En marzo, el subsector público nacional registró una suba salarial de 5,8%, mientras que el sector público provincial avanzó 4,7%. En paralelo, el sector privado no registrado volvió a mostrar incrementos más elevados, aunque partiendo de niveles salariales considerablemente más bajos y con condiciones laborales más precarias.
La caída real de los salarios vuelve a encender señales de alerta sobre la evolución del consumo interno. Con ingresos que no logran acompañar la inflación, las familias restringen gastos y priorizan productos esenciales.
