La situación crítica del sistema de transporte urbano en Chaco se profundiza. Un total de 30 choferes de la empresa ERSA Urbano S.A. fueron suspendidos sin goce de sueldo durante todo el mes de mayo en el área metropolitana de la ciudad de Resistencia.
La decisión fue notificada este martes a través de cartas documento individuales enviadas a cada trabajador. Entre los motivos expuestos, ERSA señaló una caída de pasajeros superior al 20% interanual, la reducción de servicios y de unidades en circulación, además del incremento del precio del combustible, lo que impactó en los costos operativos.
La compañía sostuvo que estos factores generan un déficit operativo, donde los ingresos no alcanzan a cubrir los costos, por lo que resolvió aplicar suspensiones como una forma de sostener la actividad y evitar un escenario más complejo. Ante esta situación, se prevé la realización de una asamblea entre las partes para intentar alcanzar un acuerdo. En caso de no prosperar las negociaciones, desde UTA Chaco informaron que no se descarta la implementación de una medida de fuerza.
A fines del 2025, ERSA ingresó en un Procedimiento Preventivo de Crisis. Ante este panorama, el secretario general de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) provincial, Raúl Abraham, alertó por posibles despidos: "Están en riesgo la fuente de trabajo de aproximadamente 480 trabajadores", aseguró.
Durante el año pasado, la Cámara de Empresas de Transporte Automotor del Chaco (CETACH) alertó que el sistema estaba “al borde del colapso”, debido a una caída cercana al 50% en los subsidios provinciales respecto del año anterior, junto a un fuerte aumento de los costos operativos. Además, el sindicalista apuntó al rol del Estado provincial, encabezado por el gobernador Leandro Zdero, como poder concedente del servicio.
En este marco, el secretario general de la UTA local sostuvo que los choferes dejaron "muchas cosas de lado", mencionando el deterioro de las condiciones laborales y los atrasos en el pago de los sueldos. "Lo que no queremos es que los trabajadores queden en la calle porque la situación es difícil", señaló en declaraciones para Diario TAG.
UOCRA denunció que trabajadores de una obra de Chaco fueron suspendidos sin goce de sueldo
A fines de abril, el secretario general de la UOCRA Chaco, Ariel Ledesma, confirmó que trabajadores vinculados a un acueducto que busca llevar agua potable a distintas localidades de la provincia fueron suspendidos por 20 días sin goce de haberes.
El Segundo Acueducto del Interior del Chaco es una obra de ingeniería trascendental diseñada para tomar agua del Río Paraná, someterla a un proceso de potabilización y conducirla al interior provincial, con un plazo de ejecución de 24 meses. Sin embargo, el proyecto que prometía transformar el acceso al recurso hídrico para miles de familias chaqueñas chocó contra la realidad económica.
Desde el sindicato apuntan directamente a la falta del financiamiento por parte del gobierno de Javier Milei en obra pública. Según el gremio, desde noviembre no se estarían pagando certificados de obra, lo que impacta de lleno en la continuidad de los trabajos. La situación se tornó tan crítica que Ledesma no descartó que "después de esto haya despidos”.
En el sector no ven perspectivas de recuperación en los próximos meses, luego de que fuera uno de los rubros más castigados por los dos años de Gobierno nacional. La paralización de proyectos estratégicos atenta contra el futuro de miles de puestos de trabajo: una obra que implica más de 200 viviendas en Quitilipi y que podría generar empleo para más de 300 trabajadores hoy no tiene fecha de reactivación.
Las consecuencias se sienten en los números. Según informó el medio La Voz del Chaco, el sector pasó de proyectar entre 6.000 y 7.000 trabajadores a tener actualmente menos de 4.000 en actividad en la provincia. Desde la UOCRA advierten que la situación podría agravarse si no se reactiva la obra pública o si no aparecen inversiones privadas que compensen la caída.
