Hay plantas ideales para aquellas personas a las que les cuesta mantener con vida su jardín, especialmente durante épocas de frío. Se trata de especies que no requieren de mucho cuidado y resisten a las bajas temperaturas del otoño o invierno.
Tres plantas muy fáciles de cuidar: claves para el otoño o invierno
1. Caléndula
Una de las plantas claves para el otoño-invierno porque florece justo cuando la mayoría dejan de hacerlo, aportando colores cálidos que van del amarillo al naranja rojizo a tu jardín. Lo más práctico de la caléndula es que, si dejás caer sus flores secas, las semillas germinan solas la temporada siguiente sin que tengas que hacer nada.
Además, se adapta bien a distintos tipos de suelo y no exige muchos cuidados:
- Regar una o dos veces por semana, reducir si llueve seguido.
- Ubicarla en un lugar con sol directo la mayor parte del día.
- No retirar las flores secas enseguida, para que las semillas caigan naturalmente al suelo.
- Ante heladas puntuales, cubrirla con tela o moverla a un lugar más resguardado.
2. Lavanda
La lavanda de esas plantas que deberías tener en tu jardín porque puede vivir años en el mismo lugar con un mantenimiento muy bajo. En invierno no florece, pero mantiene su follaje grisáceo y su aroma, por lo que continúa aportando un poco de color al paisaje.
Es ideal tanto para tenerla en maceta como directamente en el suelo. Además atrae abejas y mariposas cuando llega la primavera. No requiere de muchos cuidados:
- Regar solo cuando la tierra esté completamente seca, cada dos o tres semanas suele ser suficiente
- Buscarle el rincón más soleado disponible, necesita al menos seis horas de sol al día
- Asegurarse de que tenga buen drenaje, ya que el agua acumulada en las raíces es lo único que realmente la puede matar
- El primer invierno tras plantarla puede necesitar algo de protección ante heladas fuertes; los siguientes, prácticamente se cuida sola
3. Verbena
La verbena es una perenne resistente que puede mantener color durante buena parte del año, incluso en los meses más fríos, es ideal para cubrir espacios amplios del jardín con muy poco esfuerzo.
Su principal virtud en invierno es que necesita poca agua y soporta el frío fácilmente, siempre que tenga sol. Entre sus cuidados se encuentran:
- Regar con moderación, en muchos casos alcanza con el agua de lluvia.
- Colocarla en un lugar con exposición solar directa.
- Hacer una poda corta al final de otoño para estimular brotes más prolijos en primavera
- En zonas con heladas frecuentes, proteger la base con una capa de mantillo o paja en la tierra.
