El pasado jueves 14 de mayo, en el Parque Nacional Quebrada del Condorito, provincia de Córdoba, dos ejemplares hembras de cóndor andino (Vultur Gryphus) fueron devueltas a la naturaleza.
Bautizadas Pacha y Taba por los alumnos de la escuela rural Ingeniero Arturo Pagliari de Pampa de Achala, las aves habían sido rescatadas en distintas circunstancias: una de ellas, en septiembre de 2025 en la zona de Salsacate y otra, a comienzos de este año en Las Achiras.
Ambas presentaban graves heridas compatibles con disparos de arma de fuego, lo que sugiere que fueron víctimas de caza furtiva. El rescate y la rehabilitación estuvieron a cargo del Centro de Rescate de Grandes Aves de la Reserva Tatú Carreta, donde recibieron controles médicos exhaustivos, fortalecimiento físico y nutricional.
Un trabajo articulado para la conservación
La liberación contó con la presencia de autoridades de la Administración de Parques Nacionales, la Policía Ambiental de Córdoba, la Reserva Tatú Carreta, la Universidad del Comahue y la Universidad de Konstanz (Alemania).
Antes de soltar a las aves, los especialistas les colocaron dispositivos GPS para monitorear sus desplazamientos, comportamiento y adaptación al entorno natural. El cóndor andino es una especie emblemática de la Quebrada del Condorito, declarada Monumento Natural Provincial por la provincia de Córdoba.
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El ministro de Justicia y Trabajo de Córdoba, Julián López, expresó a medios locales: “Cuidar la biodiversidad también es cuidar el futuro de Córdoba. Detrás de cada recuperación hay un Estado presente, equipos comprometidos y la convicción de que proteger la vida, en todas sus formas, también es construir justicia”.
Por su parte, la secretaria General de Ambiente, Economía Circular y Biociudadanía, Victoria Flores, destacó: “La conservación de la biodiversidad requiere compromiso y trabajo sostenido en el tiempo. Para que las cóndores vuelvan a volar fue fundamental el trabajo articulado”.
Especies amenazadas por la caza ilegal
El cóndor andino es una de las aves más grandes del mundo y cumple un rol clave en los ecosistemas como carroñero. A pesar de estar protegido por leyes nacionales y provinciales, sigue siendo víctima de la caza ilegal, el envenenamiento y la pérdida de hábitat.
Los rescates de Pacha y Taba y su posterior liberación son un recordatorio de la importancia de la conservación activa y la cooperación entre organismos.
