La Selección Argentina convocó a muchos compatriotas en Estados Unidos, pero hay un grupo que se encuentra sin entradas. En este contexto, cuatro personas fueron detenidas cuando intentaban ingresar a un partido del Mundial 2026; entre ellas hay un plomero y un martillero público.
El episodio ocurrió el fin de semana durante el encuentro de Argentina vs. Jordania, cuando habían intentado ingresar al AT&T de Dallas colándose. Aunque algunos de ellos residen en Estados Unidos, el Ministerio de Seguridad de la Nación los incorporó al programa Tribuna Segura, por lo que no podrán acercarse a los estadios de fútbol argentino durante dos años.
Los cuatro detenidos fueron divisados en distintos momentos del sábado mientras intentaban vulnerar los vallados perimetrales sin tener entrada, habiendo pasado los primeros sectores de seguridad. Al ser detectados, se realizó un seguimiento desde el Centro Internacional de Cooperación Policial ubicado en Leesburg, Virginia, sede del FBI.
¿Quiénes son los argentinos detenidos en Estados Unidos?
Los detenidos son Leandro Ayala, Juan Ignacio Campoamor, Gerardo Nielsen y Federico Llach, que al parecer no tienen vínculos entre sí. Nielsen, de 46 años, es oriundo de Villa Belgrano, Córdoba. Es martillero público y corredor inmobiliario, y se desempeña en la firma cordobesa Grupo Norte Inmobiliaria.
Ayala es un empresario pyme de la Ciudad de Buenos Aires y preside la Confederación Cannábica Argentina. A su vez, Campoamor, de 35 años, es oriundo de Ayacucho y se dedica a la instalación de redes de gas, agua, sanitarios y sistemas de climatización. Actualmente reside en Miami, Estados Unidos.
Por último, Llach, de 45 años, es hijo del exministro de Economía Juan José Llach, hermano del economista y exvicepresidente de los bancos Central y Nación, Lucas Llach, y del escritor Santiago Llach. También está radicado en Estados Unidos desde hace más de una década, donde desarrolló una carrera vinculada a la música.
¿Cómo fue la detención?
Según la investigación, cada uno de los detenidos incurrió en una maniobra distinta para ingresar sin entrada al estadio: saltando los vallados perimetrales y aprovechándose del ingreso de los espectadores con entradas válidas, y así atravesar los molinetes sin autorización.
Ayala fue el primer detenido cuando intentaba colarse antes de que abriera el estadio, a las 10 de la mañana. Se dirigió al sector Este y corrió hacia el ingreso principal, donde había una puerta entreabierta con trabajadores voluntarios. Su idea no prosperó; fue visto por las cámaras y la policía fue detrás de él.
Una hora más tarde, Campoamor y Nielsen intentaron hacer lo mismo. El primero saltó una valla perimetral e ingresó por una abertura que había en la puerta G del estadio, pero a los diez minutos fue interceptado y le abrieron un Criminal Trespass, un proceso que puede implicar hasta seis meses de cárcel, aunque puede derivar en una multa de hasta u$s 1000. Mientras que Nielsen trató de hacer lo mismo y terminó detenido.
Por último, Lach intentó ingresar junto con un espectador que tenía una entrada válida. La maniobra fue advertida por la seguridad que se encontraba en el sector y lo detuvieron al instante. Su caso fue tratado como una infracción y lo enviaron al centro de detención del estadio.
