España afronta su partido de la ronda de los 32 mejores del Mundial ante Austria tras una racha de 34 partidos sin conocer la derrota, con una defensa que aún no ha sido perforada y una vieja pregunta que sigue rondando: ¿qué pasa cuando toda esa posesión se topa con una puerta cerrada?.
Los campeones de Europa, dirigidos por Luis de la Fuente, se enfrentan a Austria, que disputa su primera eliminatoria del Mundial en 44 años tras quedar segunda en el Grupo J, con España en racha y con un ligero quebradero de cabeza táctico.
Los españoles lideraron el Grupo H con dos victorias y un empate, sumando siete puntos de nueve, tras la reñida victoria 1-0 del viernes ante Uruguay. Fue un avance, sin duda, pero no la perfección.
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España se ha mostrado sólida en defensa, con el portero Unai Simón sin encajar ningún gol en 429 minutos en este Mundial. Sin embargo, su empate inicial 0-0 frente a Cabo Verde en Atlanta supuso una primera advertencia de que el control por sí solo puede no ser suficiente.
Frente a uno de los debutantes del torneo, España tuvo un 74% de posesión y realizó 27 disparos, pero solo siete fueron a puerta. Cabo Verde se replegó, mantuvo sus líneas muy cerradas e invitó a España a resolver un rompecabezas con muy pocos espacios, algo que el elenco europeo no pudo.
Para España, la escena resultaba incómodamente familiar. Su camino en el Mundial de 2022 terminó en la tanda de penales tras un empate 0-0 frente a Marruecos, otro partido en el que la posesión no se tradujo en goles.
Dado que sus talentosos y veloces extremos, Lamine Yamal y Nico Williams, llegaron al Mundial recuperándose de lesiones musculares, De la Fuente alineó a Gavi y Ferran Torres en las bandas ante Cabo Verde, pero la falta de amplitud ralentizó la circulación del balón de España e hizo que sus ataques resultaran predecibles.
Intentaron 39 centros en ese partido y solo completaron ocho, mientras movían el balón con precisión entre la defensa y el centro del campo, pero les costaba penetrar en el último tercio.
Respondieron con una convincente victoria 4-0 sobre Arabia Saudita, pero Uruguay les planteó otro tipo de dificultades.
El equipo de Marcelo Bielsa convirtió ese partido en una prueba física, lo que dejó a España con Williams y Yeremy Pino de baja por diversas lesiones.
Aunque los temores iniciales eran más graves, los diagnósticos resultaron alentadores, ya que ambos podrían volver a estar disponibles si España alcanza los cuartos de final. Pero el jueves volverá a tener un problema por falta de extremos, algo que De la Fuente debe resolver.
Se espera que Austria utilice tácticas similares, desplegando un bloque bajo y retando a España a romper el empate. Pero es poco probable que se limite a admirar el carrusel de pases de España.
El equipo de Ralf Rangnick ya ha hecho historia al clasificarse para los octavos de final, pero la tarea de España está clara: mantener viva la racha de imbatibilidad y demostrar que es capaz de desentrañar una defensa hermética.
Con información de Reuters
