Al menos 20 golpes en la cabeza: los resultados de la autopsia de Ángel, el nene de Comodoro Rivadavia

La Justicia investiga posibles intentos de encubrimiento tras el brutal episodio que terminó con la vida del niño el fin de semana de Pascuas.

14 de abril, 2026 | 11.38

Los resultados de la autopsia a Ángel, el niño de cuatro años que murió en Comodoro Rivadavia, dejaron en evidencia el contexto de violencia brutal que atravesó su fallecimiento. El informe preliminar del estudio forense determinó que el nene presentaba al menos 20 golpes en la cabeza, todos dirigidos con precisión. A partir de ello, la Justicia detuvo a su madre, Mariela Altamirano, y a su padrastro, Michel Kevin González.

Según los informes preliminares a los que accedió el periodista Ignacio González Prieto, los traumatismos craneales derivaron en un edema cerebral hemorrágico generalizado que le provocó un paro cardiorrespiratorio. Se trató de una muerte neurológica causada por una violencia focalizada, repetida y extrema. De los 20 golpes, 12 fueron en la parte superior, 6 en la parte de atrás de la cabeza y uno de cada lado.

Un informe forense que deja en evidencia la violencia sistemática contra el niño

Los especialistas concluyeron en que, si bien los golpes no generaron fracturas óseas, transmitieron energía suficiente para provocar un daño interno progresivo e irreversible en el cerebro del menor. Cada impacto agravó el cuadro hasta desencadenar la muerte de Ángel.

Los peritos no descartan la posibilidad de un mecanismo de asfixia, pese a la ausencia de marcas visibles en el cuello. Este elemento podría sumar una nueva dimensión a la investigación, que ya describe una mecánica de agresión reiterada y dirigida específicamente.

“La mecánica de la muerte es clara: múltiples impactos dirigidos al cráneo”, indicaron las fuentes judiciales vinculadas al caso, que descartan que se haya tratado de un hecho de violencia aislado.

Los antecedentes de la violencia brutal

La investigación del caso también puso el foco en el entorno familiar. El principal sospechoso es el padrastro del niño, que es profesor de taekwondo y contaría con antecedentes por violencia familiar en Córdoba. Según denuncias previas, una expareja lo acusó de agredir y encerrar a su hijo, patrón que pudo haberse repetido.

En cuanto a la mamá de Ángel, existen testimonios incorporados a la causa que señalan problemas de consumo de alcohol y episodios de violencia hacia otro de sus hijos. Para los investigadores, no solo habría estado al tanto de los maltratos sufridos por Ángel, sino que también podría haberlos permitido o incluso participado.

El abogado Roberto Castillo, quien representa al padre del niño, Luis López, aseguró que los imputados habrían intentado eliminar pruebas. Según indicó, habrían quemado ropa del menor tras su muerte, dificultando la reconstrucción de los hechos.

Altamirano quedó detenida en la comisaría de Rada Tilly y González fue alojado en la Seccional Mosconi de Km. 3.