Cerró una librería que abrió hace 5 meses en un histórico edificio

El lugar abrió en noviembre de 2025 con una importante inversión, pero el sueño rápidamente llegó a su fin.

30 de abril, 2026 | 17.48

La crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei generó situaciones insólitas, como es el caso de una icónica librería del Conurbano que abrió hace apenas 5 meses, pero que volvió a cerrar sus puertas

Se trata de la librería Villa Lola de Adrogué, Almirante Brown, que está ubicada en un histórico edificio construido en 1872 y que hace pocos días anunció el final definitivo. Este jueves fue su último día abierto.

"Querida comunidad, con tristeza compartimos que Villa Lola cerrará sus puertas el próximo 30 de abril", comunicaron desde el lugar en sus redes sociales. "Este espacio nació para ser un lugar de encuentro, de lecturas y de afectos, y despedirlo no es fácil", agregaron.

En esa línea, sumaron: "Nos quedamos con la alegría de cada conversación, cada libro compartido y cada persona que le dio vida a este proyecto. Agradecemos de corazón a quienes nos acompañaron en este camino: su presencia fue el verdadero sentido de Villa Lola. Gracias, siempre".

La librería tenía un espacio total de 786 metros cuadrados, con 258 metros cuadrados cubiertos y 528 descubiertos, y más de 60 mil libros, con tres salas y un patio interior destinado a actividades culturales y al disfrute del espacio para la lectura o el encuentro social.

Un histórico edificio

El edificio donde funcionaba Villa Lola fue construido en 1872 y está ubicado en la calle Intendente González al 921, frente a la Plaza San Martín. Es uno de los edificios más antiguos del casco histórico y fue reconocido como Patrimonio Histórico por parte del Municipio de Almirante Brown, “reconociendo su valioso aporte a la promoción de la lectura, la cultura y la integración comunitaria browniana”.

Allí se han filmado recordadas obras de arte del cine argentino como Boquitas pintadas y La casa del ángel. Luego se transformó en una tienda de antigüedades. En noviembre de 2025 reabrió como librería de la mano de Alfredo Caputo, quien fue editor de Paidós y que realizó una importante inversión con el apoyo de familia y amigos. Hasta incluso sus hijas volvieron al país para sumarse al proyecto.

En el ambicioso proyecto se cuidó el edificio sin tirar una pared, romper un piso o cambiar una ventana para preservarlo de la mejor manera. Además de la librería, allí se sumaron otros productos culturales como a música, los debates, los encuentros con profesionales de diversas áreas, además de un café.

El edificio es un patrimonio histórico de Almirante Brown.