Ni el calor ni el sol: la razón por la que el invierno puede empeorar el acné

El acné puede aparecer con fuerza durante el invierno. Por qué y cómo prevenirlo.

19 de mayo, 2026 | 17.58

El invierno suele asociarse con una disminución de algunos problemas de la piel. Al haber menos exposición solar y menos transpiración, muchas personas creen que los brotes de acné también disminuyen durante esta época del año. Sin embargo, especialistas advierten que las bajas temperaturas pueden provocar un efecto contrario y generar condiciones que favorezcan la aparición de nuevas imperfecciones.

Aunque el calor y la humedad suelen ser señalados como los principales desencadenantes del exceso de grasa, el frío extremo y los ambientes calefaccionados también alteran el equilibrio natural de la piel. La sequedad ambiental puede llevar al organismo a aumentar la producción de sebo como una forma de protección, una respuesta que termina obstruyendo los poros y favoreciendo la aparición de brotes.

Por qué el invierno puede empeorar el acné

Durante el invierno, la humedad ambiental disminuye considerablemente y los ambientes calefaccionados contribuyen a resecar aún más la piel. Frente a esta situación, el organismo activa un mecanismo de defensa natural: aumentar la producción de sebo para compensar la pérdida de hidratación.

Desde Veganis compartieron su rutina de invierno para cuidar la piel.

Aunque este proceso busca proteger la barrera cutánea, el exceso de grasa puede terminar obstruyendo los poros y favorecer la aparición de brotes de acné. Además, la piel seca suele acelerar el proceso de descamación. Las células muertas pueden acumularse y quedar atrapadas dentro de los folículos, generando inflamación y aumentando la posibilidad de que aparezcan puntos negros, granos y enrojecimiento.

A esto se suma el contraste térmico entre el exterior y los ambientes cerrados con calefacción, lo que que puede dilatar los capilares y hacer más visibles las marcas y rojeces asociadas al acné. En este sentido, Julieta Geuna, capacitadora de Veganis, explicó que "el cambio de estación no es solo una cuestión de temperatura, es un proceso de adaptación. La piel —como órgano vivo— responde al entorno: baja la humedad ambiental, aumentan las agresiones externas como el viento y, además, pasamos más tiempo en espacios calefaccionados que resecan aún más el ambiente".

Tips para cuidar la piel en invierno: que incluye una buena rutina

Desde Veganis, especialistas en dermocosmética, compartieron una serie de tips para cuidar la piel. Asimismo, hicieron hincapié en la importancia de adaptar la rutina durante los meses más fríos, buscando un equilibrio entre controlar el exceso de sebo y proteger la barrera natural de la piel.

Limpieza profunda sin resecar

La limpieza continúa siendo uno de los pasos fundamentales, aunque durante el invierno se recomienda evitar productos agresivos que generen sensación de tirantez. Los geles limpiadores formulados para pieles mixtas y grasas ayudan a eliminar impurezas, exceso de sebo y residuos acumulados sin alterar el equilibrio cutáneo.

Aprovechar la reparación nocturna

Durante la noche, la piel inicia sus procesos naturales de regeneración, por lo que se convierte en un momento clave para incorporar activos específicos. Entre los ingredientes más utilizados está el ácido salicílico, reconocido por ayudar a disminuir brotes y reducir la obstrucción de los poros sin comprometer la hidratación.

Proteger los brotes localizados

Durante el invierno también pueden aparecer irritaciones o imperfecciones asociadas al roce de bufandas, cuellos altos o prendas más gruesas. En estos casos, los parches hidrocoloides son una alternativa para proteger la zona afectada y mantener las condiciones necesarias para favorecer la recuperación de la piel.