El Gobierno de Entre Ríos autorizó la caza comercial de más de 100.000 especies que habitan en la provincia de El Litoral. Se trata específicamente de un tipo de nutria o coipo conocido como Myocastor coypus. La medida rige desde el 15 de mayo hasta el 30 de septiembre inclusive para toda la provincia excepto en la áreas protegidas, según se explica en la Resolución 152/26 de la Dirección de Recursos Naturales y Fiscalización.
La administración de Rogelio Frigerio aclaró los términos de la autorización de caza y detalló que, lejos de tratarse de una ampliación de la actividad, el cupo habilitado para la temporada 2026 es un 33% menor al del año anterior. La Resolución 152/26 de la Dirección de Recursos Naturales y Fiscalización fija un tope de 100.000 ejemplares, vigente desde el 15 de mayo hasta el 30 de septiembre, en toda la provincia excepto áreas protegidas. En 2025, ese cupo había sido de 150.000 ejemplares.
El ministro de Desarrollo Económico, Guillermo Bernaudo, sostuvo que la provincia "no aumentó los cupos de caza, sino que los redujo". El funcionario dijo: "Este año se autorizan 100.000 ejemplares, un 33% menos que la temporada anterior. Estamos hablando de una actividad regulada, controlada y basada en criterios técnicos que se viene realizando desde hace décadas en Entre Ríos".
Bernaudo indicó que entre 2000 y 2004, cuando los cupos los fijaba la Nación, a Entre Ríos se le habilitaban más de un millón de cueros por temporada. Con el tiempo, la caída de la actividad peletera, la menor demanda de exportación y una mayor conciencia sobre la protección de la fauna fueron reduciendo progresivamente ese número. La tendencia a la baja continuó y hoy la actividad es de pequeña escala, limitada a un grupo de pobladores isleros que venden el cuero y consumen la carne del animal.
Sin riesgo de extinción
En tanto, diferentes organizaciones ambientalistas resolvieron manifestarse en contra de la disposición, ya que sostienen que se está procediendo "en contra de la protección de la fauna silvestre y autóctona de Entre Ríos". En este sentido, sobre el coipo o nutria, indicaron que se trata de un mamífero acuático que actúa como "regulador ecológico" de los humedales de la zona.
Por su parte, el gobierno provincial subrayó que los relevamientos técnicos realizados indican que el coipo mantiene poblaciones abundantes en los humedales entrerrianos. Bernaudo fue categórico: "No hay ningún riesgo de extinción de la especie ni en las clasificaciones nacionales ni internacionales, ya que la nutria tiene varias pariciones por año de muchas crías".
La especie no solo no está en peligro, sino que en distintas zonas de la provincia su población creció hasta generar problemas concretos para los productores locales. Según el ministro, "en distintas zonas de Entre Ríos existe una sobrepoblación de nutrias que genera daños concretos en sistemas productivos, canales y terraplenes", lo que motivó la necesidad de una política de manejo activo.
Entre Ríos es una de las provincias con más biodiversidad de la Argentina: posee las ecorregiones del Delta y las Islas del Paraná y, al mismo tiempo, tiene espinal y pastizales. En la provincia habitan más de 700 especies de vegetales y 570 vertebrados. Algunas de las especies autóctonas habitan en el Parque Nacional Pre- Delta tales como carpinchos, ciervos de los pantanos y lobitos de río. En cuanto a aves, destacan el chajá y la garza mora. También viven en la provincia gran cantidad de yacarés, boas e iguanas.
