Es argentina, sufrió el recorte del Conicet y hoy brilla como científica en Kansas

Logró convertirse en bióloga y desde hace ocho años hace base en un laboratorio de Kansas. En 2017 fue una de las tantas científicas afectadas por el recorte a la ciencia durante el macrismo, situación que hoy se replica con Javier Milei.

14 de junio, 2026 | 16.35

Luciana Castellano es una científica argentina que, tras ser rechazada por el Conicet, logró hacer camino en Kansas a partir de su investigación basada en el estudio del ARN y el virus del dengue.

"Miramos la secuencia de distintos tipos de dengue tratando de identificar los codones, que son como los ‘ladrillitos’ que componen el material genético, para ver si encontrábamos patrones específicos que hicieran que el virus funcionara mejor o peor en la célula”, explicó Castellano.

La argentina es egresada de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). En 2017 había aplicado a una de las becas del Conicet, pero en medio de los recortes del macrismo a la ciencia, la joven vio su sueño derrumbarse en un segundo.

Por ese entonces, el gobierno de Mauricio Macri aplicó un fuerte recorte presupuestario que implicó la caída salarial y la reducción de hasta un 50% en el ingreso de nuevos investigadores.

"Hacer ciencia en la Argentina es muy difícil porque no hay plata y hay recortes todo el tiempo; eso complica y hace que muchos se vayan a buscar un futuro”, analizó.

Un sueño mundialista

Sin embargo, unas horas después recibió un llamado que lo cambió todo: una amiga la había recomendado con un científico que había sido jurado de sus tesis y llegó una convocatoria a una entrevista con un investigador argentino de Kansas City.

"Era irme de aventura por un año porque no tenía trabajo. No había mucho que pensar", contó en diálogo con TN. En principio iba a ser una experiencia de 12 meses, pero se convirtió en una carrera consolidada, ya que Luciana se sumó al laboratorio del doctor Ariel Bazzini en el Stowers Institute for Medical Research, donde pudo completar su doctorado en biología.

Desde entonces, su trabajo no pasó inadvertido y llegó a exponer en numerosos congresos; recibió un prestigioso galardón de la Sociedad del ARN (RNA Society). Para ella "fue un gran honor". Hoy se desempeña dentro del área de cultivos celulares y organoides del instituto.

La pasión por Argentina

Aunque llegó a formar una familia con la comunidad internacional, la científica reconoció que ser inmigrante tiene un costado "duro". También resaltó que la Argentina es su casa, su familia y amigos.

Lo que más extraña del país es a la gente y la comida de su abuela. Desde Kansas y con la camiseta de la Selección Argentina, resumió que "uno busca sus oportunidades donde puede brillar y trabajar de lo que le gusta. Hago ciencia desde Kansas, pero con la de Argentina puesta”.