A un año del hallazgo de Fernández Lima: cronología de un caso sin respuestas

La causa, que durante décadas estuvo estancada, tomó fuerza con el hallazgo de los restos del adolescente desaparecido en 1984. Qué se sabe hasta ahora.

20 de mayo, 2026 | 14.59

El 20 de mayo de 2025, una cuadrilla de albañiles que trabajaba en una casa de la avenida Congreso al 3748, en el barrio porteño de Coghlan, llevó adelante -sin quererlo- un descubrimiento macabro. Al remover tierra, encontraron huesos humanos, un reloj Seiko, una corbata y otros objetos.

Lo que en un primer momento se vinculó con la propiedad donde había vivido Gustavo Cerati terminó siendo el punto de partida para esclarecer una desaparición que llevaba más de 40 años sin respuestas: los restos pertenecían a Diego Fernández Lima, el adolescente de 16 años que había sido visto por última vez el 26 de julio de 1984.

Su familia nunca dejó de buscarlo. Esa misma noche del 26 de julio, a las 20.30, radicaron la denuncia pero durante décadas, la Justicia trató su situación como una “fuga del hogar”. El caso se estancó, hasta que la tierra removida por una obra y el derrumbe de una medianera pusieron los huesos a la luz.

Cristian Graf, el principal sospechoso

Rápidamente, los investigadores apuntaron a Cristian Graf, ex compañero de colegio de Diego y propietario de la vivienda lindera, en cuyo patio fueron hallados los restos. Como el crimen había prescripto por el paso del tiempo, el fiscal Martín López Perrando avanzó sobre la figura de Graf por el delito de encubrimiento del cuerpo, una vía que permitía mantener abierta la investigación.

Durante su indagatoria se declaró inocente, dijo no conocer a Diego y aseguró que la causa debía prescribir. En octubre de 2025, la Justicia le dictó el sobreseimiento. Pero un mes después, la Cámara de Apelaciones dio un giro a su causa: anuló el sobreseimiento, reabrió la causa y la recaratuló como homicidio simple, lo que permitió profundizar la pesquisa.

Avances y frustraciones en la investigación

En los últimos meses, la fiscalía retomó las testimoniales y ordenó un nuevo operativo en la casa de Graf. Se realizó un análisis con georradar en busca de más restos o evidencias, pero el resultado fue negativo. Sin embargo, la causa sigue abierta y los investigadores no descartan nuevas medidas.

El círculo de amigos de Graf, vinculados a la época de los scouts, fue citado a declarar. La ex esposa de Graf también aportó su testimonio. La Justicia intenta reconstruir el contexto familiar y social del principal sospechoso al momento de la desaparición de Diego.

“Un reencuentro en medio de tanto dolor”

A un año del hallazgo, la familia de Diego Fernández Lima no organizó marchas ni actos multitudinarios. Prefirieron el silencio y el duelo. Javier Fernández Lima, hermano de Diego, declaró a la prensa que esta fecha es, “en medio de tanto dolor, un reencuentro”.

“Diego salió a la luz para que el mundo se entere quién es Cristian Graf, su familia y que se sepa lo que le hicieron en esa casa”, expresó.

También valoró el trabajo del fiscal: “Por suerte está trabajando por la justicia y la verdad del caso”. Para Javier y su madre, Irma Lima, de 88 años, el hallazgo no cerró la herida, pero les devolvió un lugar donde llorar a Diego.

Ahora esperan que la Justicia determine quién fue el responsable del crimen que durante 41 años mantuvo a la familia en vilo.