Efectivos de las fuerzas federales, agentes retirados y familiares protagonizaron una protesta frente al Edificio Centinela para exigir una mejora salarial al gobierno de Javier Milei. En medio del reclamo, denunciaron sueldos insuficientes, precarización laboral y situaciones límite dentro de las fuerzas. "Somos conscientes de que hay una deuda en lo salarial con las Fuerzas", reconoció el Presidente, en el marco del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.
La protesta se llevó adelante mediante un “abrazo” simbólico al Edificio Centinela, sede central de Gendarmería, donde efectivos y familiares visibilizaron el malestar creciente en las fuerzas de seguridad federales. El eje principal del reclamo fue la falta de actualización salarial, en un contexto de inflación sostenida que deteriora los ingresos. Los manifestantes rechazaron soluciones parciales como bonos y exigieron una recomposición estructural. “No queremos bono, queremos un sueldo justo. Porque el bono es hoy comida pero mañana es hambre”, expresó Diana, esposa de un gendarme, en declaraciones a C5N.
Uno de los puntos más críticos expuestos durante la protesta fue el nivel de ingresos de los efectivos. Según relató Diana, muchos gendarmes perciben salarios extremadamente bajos: "Cobran 187.000 pesos, porque la mayoría de los gendarmes viven de adelantos de haberes”, aseguró.
La mujer explicó que, para sostener a su familia, trabaja vendiendo ropa en una feria, mientras su pareja cumple funciones en la fuerza y además realiza trabajos adicionales en el sector privado. "Pedimos no tener que elegir entre pagar el alquiler o pagar una terapia para sobrevivir", denunció.
Denuncias internas y malestar en la Policía Federal
Desde la Policía Federal Argentina también surgieron testimonios que vinculan la situación económica con problemáticas más profundas dentro de la institución. El cabo Montiel afirmó que la crisis salarial se combina con conflictos internos y denuncias de corrupción: "Yo había denunciado corrupción, me sancionaron y me mandaron a junta médica. La corrupción sigue estando", sostuvo.
Además, vinculó el deterioro de las condiciones laborales con situaciones extremas dentro de las fuerzas: "Hace poquito una señora se suicidó… y así muchos casos. Todo a raíz de la incomodidad que estamos pasando”. El reclamo también se conecta con hechos recientes que generaron conmoción. Días atrás, una mujer se arrojó desde el cuarto piso del Hospital Churruca, en el que se atiende a personal policial, retirados y sus familias, en un episodio que aún está bajo investigación.
