La motosierra de Milei no alcanzó: qué dicen los argentinos sobre la corrupción del gobierno libertario

Una reciente encuesta revela un dato demoledor para el gobierno de Javier Milei y el futuro electoral del experimento libertario. Su núcleo duro de votantes, crítico. 

15 de junio, 2026 | 12.27

Una de las principales banderas de La Libertad Avanza fue la promesa de terminar con la corrupción. Sin embargo, una nueva encuesta muestra que casi la mitad de los argentinos considera que este gobierno es peor que los anteriores en esa materia. El dato golpea en el centro de la narrativa libertaria que llegó con las banderas de la lucha contra la corrupción y la motosierra para la casta política.

Cuando se les preguntó a los encuestados si el gobierno de Javier Milei es diferente a los anteriores en materia de corrupción, los resultados fueron contundentes y adversos para el oficialismo. El 43,8% respondió que este gobierno es peor que los anteriores. El 38,5% consideró que sí es más transparente. Y el 13,7% sostuvo que es igual a los gobiernos que lo precedieron. Solo el 4,0% no supo o no contestó.

El número es políticamente significativo: más argentinos creen que la corrupción empeoró bajo Milei que los que creen que mejoró. Para un gobierno que hizo de la regeneración moral uno de sus ejes de campaña, el dato representa un torpedo directo a su identidad política.

Los adultos, los más críticos

La segmentación por edad muestra matices relevantes, aunque la tendencia negativa se mantiene en todos los grupos. Entre los jóvenes de 18 a 30 años, el 42,1% considera que el gobierno es más transparente, mientras que el 37,5% cree que es peor que los anteriores. Es el único segmento etario donde la percepción positiva supera a la negativa, aunque por poco margen.

En el tramo de 31 a 50 años, el panorama se invierte con fuerza: el 47,5% afirma que este gobierno es peor en materia de corrupción, contra apenas el 35,2% que lo ve como más transparente. Es el grupo que concentra la mayor parte de las responsabilidades económicas cotidianas —empleo, alquiler, hijos, consumo— y también el más crítico con la gestión en este aspecto.

Entre los mayores de 50 años, el 44,3% considera que el gobierno es peor que los anteriores, frente al 39,7% que cree que es más transparente. La percepción negativa también domina en este segmento, aunque con una brecha algo menor.

El bolsillo y el futuro: el contexto que explica el desencanto

Los datos sobre corrupción no pueden leerse de forma aislada. Se inscriben en un clima social de deterioro generalizado que la misma encuesta de Explanans documenta con precisión. El 57,9% de los argentinos afirma estar peor económicamente que antes de las medidas del gobierno. Solo el 20,3% dice estar mejor y el 21,8% sostiene que su situación no cambió. Es el peor registro desde que la consultora comenzó su serie de mediciones.

A eso se suma la pérdida de expectativas a futuro: el 48,7% cree que su situación económica será peor dentro de un año. Solo el 40,8% espera una mejora. Cuando el sacrificio no tiene recompensa visible ni prometida, la narrativa del cambio moral pierde peso y la percepción de corrupción se agrava.

Una promesa que se vuelve en contra

Milei llegó al poder con una propuesta que combinaba el ajuste económico con la regeneración ética del Estado. La motosierra iba a cortar el gasto; la honestidad iba a devolver la confianza. Dos años y medio después, ninguno de los dos pilares muestra resultados que convenzan a la mayoría.

La economía impacta negativamente en más de la mitad de los hogares. Y la percepción de corrupción, lejos de mejorar, empeoró respecto a gobiernos anteriores según la opinión de casi cuatro de cada diez argentinos.

El dato más inquietante para el oficialismo es que esta percepción negativa no se limita a los votantes opositores: atraviesa franjas etarias, géneros y territorios, y empieza a erosionar incluso entre segmentos que históricamente fueron más tolerantes con la gestión libertaria.