Estalló la interna entre Larreta y Bullrich por las medidas contra el coronavirus

Patricia Bullrich lo cruzó por implementar la bimodalidad en el secundario. La Ciudad sigue en rebeldía y en el Congreso rechazan el proyecto de ley que anunció Alberto Fernández.

01 de mayo, 2021 | 00.05

Para la Ciudad de Buenos Aires, todo sigue igual en relación a las clases presenciales y esperarán el fallo de la Corte Suprema para acatar el Decreto de Necesidad y Urgencia del presidente Alberto Fernández o no, dependiendo qué resuelva el máximo tribunal. Más allá de eso, Horacio Rodríguez Larreta reconoció la delicada situación que atraviesan el país y en particular la Ciudad, con casi tres mil casos positivos todos los días, pero decidió incumplir el DNU presidencial al no avanzar con la virtualidad escolar en su totalidad ya que sólo habrá modalidad mixta en los últimos años de la educación obligatoria. Aún así, no le alcanzó para posicionarse como "halcón" en la dura interna de Juntos por el Cambio porque Patricia Bullrich salió a cruzar al jefe de Gobierno por las restricciones.

Vacunas, informe especial: ¿cuánto tarda la inmunización?

La intransigencia no le alcanzó y estalló la guerra en Juntos por el Cambio. La titular del PRO y posible contrincante por la presidencia de la Nación de Larreta, salió a cruzar las medidas. En Twitter aseguró que la educación es prioridad para la alianza y se preguntó "¿quiénes se perjudican con el cierre del nivel secundario?". La dirigenta resumió que "todos los niveles educativos son importantes. No les quitemos a nuestros chicos el derecho a estudiar y tener un futuro digno".

Para la presidenta del PRO, según datos de la ministra Soledad Acuña, en la Ciudad las clases presenciales funcionan. Los datos que maneja indican que se rompieron 800 burbujas menos que en semanas anteriores, que fue "un éxito" y aún así la Ciudad decidió "dejar a los del secundario sin clases". Según Bullrich, el Gobierno nacional "va por todos" y Juntos por el Cambio tiene que preservar sus "principios". La mesa nacional de la alianza mostró sus divisiones: mientras el sector duro cuestionó la falta de "principios", el blando respaldó al rebelde Larreta. 

Desde un sector analizaron que Patricia Bullrich está cansada de poner la cara para contener al núcleo duro del PRO frente a ciertas concesiones de Larreta hacia el Gobierno nacional. En particular, que considera que el jefe de Gobierno abrió la puerta para negociar la postergación de las elecciones, un acuerdo que ella negó. Otro de los puntos que erosionaron la relación fue el silencio atroz de Juntos por el Cambio ante un terrible exabrupto suyo sobre las Islas Malvinas, territorio que dijo que había que entregarle a Pfizer por las vacunas. De todos modos, Bullrich negó que el cruce haya sido por cuestiones internas sino que se trató solamente de principios y descartó cualquier tipo de ruptura.

El problema central para Bullrich es que Larreta se quedó en el medio. No respetó el DNU que estableció una virtualidad total y optó por la bimodalidad sólo para el nivel secundario y el sistema remoto absoluto para la formación de adultos. Con esa postura, el jefe de Gobierno quedó en medio del fuego amigo y enemigo porque desobedeció una ley nacional y le "falló" a los principios de Juntos por el Cambio.

Mientras tanto, esperan la decisión de la Corte. El jueves, el procurador interino del macrismo, Eduardo Casal, dictaminó contra el DNU presidencial al hacer foco en una supuesta baja cantidad de contagios en la escuela, los problemas de conectividad y la cuestión del federalismo. En la calle Uspallata, en Parque Patricios, son optimistas y esperan que el Máximo Tribunal les de la razón.

Algunos factores que incidieron en las nuevas medidas son el retorno del diálogo entre la Ciudad, la Nación y la Provincia durante los últimos días para negociar las medidas, el haber dejado que pasen dos semanas para analizar las restricciones vigentes y la alta meseta de casos que afecta al territorio porteño con números que obligaron a tomar disposiciones más fuertes.

Más allá de esto, desde la Ciudad respetaron el resto de las medidas adoptadas por el Gobierno nacional como la restricción de la circulación de 20 a 6 de la mañana, cierre de comercios a las 19 y no apertura de shoppings, además de habilitar reuniones al aire libre de no más de 10 personas. Habrá cierre de estaciones de subte y más controles, como detalló El Destape. Además, las actividades profesionales serán remotas y la construcción estará habilitada sólo para aquéllas mayores a 2.500 metros cuadrados.

Piden que Larreta brinde ayuda económica

El legislador porteño del Frente de Todos, Matías Barroetaveña, presentó el jueves un proyecto de ley para crear el Programa de Asistencia para la Emergencia Social y Comercial de la Ciudad para trabajadores y trabajadoras, y personas afectadas por la situación de emergencia sanitaria. Horacio Rodríguez Larreta se caracterizó, en 2020, por no brindar ayudas económicas significativas en el marco de la pandemia.

“Mientras el gobierno nacional garantizó en 2020 y 2021 medidas de asistencia para damnificados por la pandemia (IFE, ATP y REPRO I y II), el gobierno de Larreta no tomó ninguna medida a favor de las PyMes, comercios, cooperativas o trabajadores”, dijo Barroetaveña y explicó que la propuesta apunta a "reasignar partidas de gastos no prioritarios como reparación de veredas, publicidad, obras de infraestructura en Costa Salguero y actividades de protocolo, para atender la situación crítica de tantos porteños y porteñas afectados por la emergencia sanitaria”.

El proyecto de ley contempla la creación de un Beneficio de Recuperación Económica dirigido a restaurants, bares y similares del rubro gastronómico, hoteles, cooperativas de trabajo, salones de eventos, organizaciones vinculadas con la cultura. El monto del beneficio consiste en una suma de 18 mil pesos mensuales para cada trabajador alcanzado durante los meses de mayo y junio. A su vez, el proyecto propone un IFE porteño por una suma de 15 mil pesos mensuales, durante mayo y junio, destinado a desocupados, monotributistas sociales, categoría “A” y “B”, y trabajadoras de casas particulares.

Además, desde el Frente Patria Grande lanzaron una campaña titulada "Larreta insensible", con afichadas y actividades en redes sociales. Itai Hagman, diputado nacional, explicó que la indigencia subió un 308% en la Ciudad entre el segundo semestre de 2019 y el de 2020, por arriba del promedio nacional, porque "a pesar de ser la más rica del país,  no entregó ni un solo plan de asistencia a las personas en situación vulnerable. Tampoco entregó asistencia a pymes, comercios, o centros culturales que están en una situación crítica". En contraste, señaló, “hoy el boletín oficial publicó que la Ciudad gastó 830 millones en encuestas mientras dicen que no tienen plata”.

Respecto a la educación, la legisladora porteña, Ofelia Fernández, cruzó al Gobierno de la Ciudad: “No se puede creer el nivel de hipocresía de Larreta al decir que prioriza la educación. El presupuesto educativo cayó sistemáticamente en los últimos 10 años, pasó de 27% a 17%. Además recortó 371 millones del Plan Sarmiento, que es fundamental porque entrega computadoras a los chicos para poder continuar la educación virtual”.

El rechazo en el Congreso

Sin conocer la letra del proyecto, Juntos por el Cambio ya anticipó su rechazo al texto que el presidente Alberto Fernández enviará al Congreso para definir criterios epidemiológicos que servirán de guía para tomar nuevas medidas contra la segunda ola de coronavirus y facultar a los poderes ejecutivos nacional y provinciales para adoptar las medidas de cuidado necesarias. De este modo, cualquier disposición dejará de depender de voluntades políticas o de los vaivenes judiciales. Desde la oposición aseguraron que no le darán "un cheque en blanco" al jefe de Estado y vincularon el anuncio a la disputa con la Ciudad de Buenos Aires por las clases presenciales. Dentro de las especulaciones, algunos creen que Fernández podría usar "superpoderes" para definir de forma unilateral la postergación de las elecciones primarias y generales.

Mario Negri, el diputado y presidente del interbloque de Juntos por el Cambio, adelantó que debatirán "el proyecto que enviará el Presidente. Pero bajo ningún punto de vista vamos a conceder facultades extraordinarias para disponer de la libertad de los argentinos o avasallar las autonomías de las provincias o la Ciudad Autónoma de Buenos Aires" y aseguró que analizarán el texto con mucho detenimiento.

"La acumulación de poder y las restricciones sin un plan solo muestran el fracaso absoluto de la gestión de este gobierno", dijo el diputado y vicepresidente del PRO, Federico Angelini. Desde ese espacio temen que Fernández use esas facultades, en caso de sancionarse la ley, para modificar el calendario electoral. Otra fuente del bloque explicó que la iniciativa podría haber sido acertada al inicio de la pandemia pero que en este momento delicado, en medio de una fuerte disputa con la Ciudad, la situación se tornó más compleja.

Desde el radicalismo salieron con una suerte de campaña en redes sociales con el mismo mensaje. “Tras más de un año de declarada la pandemia, y de haber dispuesto cuantas restricciones a los derechos de los ciudadanos quiso por DNU, el Presidente manda proyecto de ley al Congreso. Es obvio que lo hace para buscar blindarse en su disputa judicial con CABA por sus facultades”, dijo el diputado nacional Alejandro Cacace.

Luis Petri, compañero de bloque, también salió a responderle al mandatario y le dijo que "no espere del Congreso un cheque en blanco para hacer lo que ahora no tiene autoridad para disponer. Todas las medidas en el marco de la Constitución y conforme a las necesidades de la pandemia, por tiempo limitado, con control permanente del Congreso. Suma del poder público no”. Además, agregó que “después de 14 meses de la llegada del virus al país, el Presidente reconoce que no puede restringir derechos y garantías revoleando DNU y que tiene que ser el Congreso de la Nación quien debe disponerlas o autorizarlas”.

Los opositores vincularon el proyecto directamente con la disputa con la Ciudad. Lo tomaron como una herramienta para evitar cualquier tipo de desobediencia a futuro o un fallo adverso de la Corte Suprema que aún no se pronunció pero que ya tiene en sus manos el dictamen del procurador interino macrista, Eduardo Casal, contra las medias del Gobierno nacional. Para Álvaro de Lamadrid, la iniciativa es parte de una "hoja de ruta de venganza a CABA disfrazada con medidas sanitarias que esconden castigar a quiénes  no los votaron".

Si bien varios prefirieron esperar a conocer el texto para pronunciarse, también es cierto que aclararon que la postura será contraria y que no acompañarán la iniciativa del Poder Ejecutivo para establecer criterios claros frente a la segunda ola de coronavirus. En medio de esta pelea, el Parlamento también deberá debatir en los próximos días la prórroga de las elecciones para evitar que los ciudadanos vayan a las urnas en los meses más fríos del año y permitir el avance de la campaña de vacunación.

LA FERIA DE EL DESTAPE ►