Tras la reciente decisión del Gobierno Nacional de declarar la emergencia y desastre agropecuario en tres provincias debido a razones climáticas que azotaron las provincias, otro motor clave de la economía patagónica encendió las alarmas. La industria pesquera exige que se declare la Emergencia Pesquera Provincial sobre la delicada situación que atraviesa el sector.
Si bien desde la Secretaría de Pesca de Santa Cruz adelantaron que están dadas las condiciones para que Caleta Paula y Puerto Deseado reciban descargas de langostinos que permitan una gran activación en esas terminales marítimas, el comunicado conjunto de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) y la Cámara de la Flota Amarilla de Chubut (CAFACH) ratificó el pedido formal para establecer la medida que permita instrumentar herramientas de alivio para sostener la operación de la flota y la actividad industrial.
Las entidades alertaron que el sector enfrenta una grave crisis debido al incremento de costos esenciales, principalmente por el aumento sostenido del combustible y de insumos críticos. Esta suba elevó la estructura de costos por encima del precio que se comercializan los productos pesqueros, tornando inviable la operación de la flota y de las plantas.
A esta situación se “suma un tipo de cambio no competitivo para las exportaciones”. Desde CAPIP y CAFACH precisaron que “la paridad cambiaria vigente reduce el ingreso en moneda local por las ventas al exterior, que constituyen el principal destino de la producción chubutense”.
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Las cámaras sostuvieron que la situación termina afectando principalmente a los trabajadores nucleados en el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), debido a la reducción de actividad en tierra y la incertidumbre sobre la continuidad de las tareas. "Nos preocupa profundamente que, por esta falta de acuerdo en la estiba, sea el eslabón del procesamiento en tierra el que termine pagando las consecuencias con incertidumbre laboral", sostiene el comunicado conjunto.
