Rubén "Pollo" Sobrero, secretario general de la Unión Ferroviaria Oeste, lanzó una señal de alarma que apunta directamente a la Casa Rosada. Con una crudeza que refleja el deterioro que atraviesa el sistema de trenes argentinos, el dirigente gremial fue tajante al evaluar la gestión actual: “Hoy no podemos garantizar el servicio de seguridad ferroviaria, en cualquier momento podemos chocar por la falta de inversiones y el responsable se llama Javier Milei”.
La degradación del servicio no es solo una percepción de los trabajadores, sino una realidad cotidiana para los miles de usuarios que dependen del tren. Según Sobrero, desde la asunción del gobierno libertario, se registró una caída drástica en la frecuencia y calidad del transporte: “Desde la llegada del gobierno de Milei se redujeron un 30% la cantidad de trenes que funcionan en el país”. Esta reducción impacta directamente en la dignidad de quienes viajan, llevándolos a condiciones extremas. “Queremos solidarizarnos con los usuarios que están viajando peor que el ganado. Siempre se viajó mal, pero ahora se está viajando peor”, denunció el sindicalista.
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Esta involución se traduce también en una pérdida de eficiencia temporal que parece retroceder décadas. Sobrero recordó que, en los años 80, el trayecto de Once a Moreno demandaba 50 minutos, mientras que en la actualidad ese mismo recorrido se extiende a 1 hora y 20 minutos. El trasfondo de este retraso crónico es una infraestructura que cruje bajo el peso de la desidia financiera. “Ferrocarriles tiene una deuda de 380 millones de dólares. Hay empresas que han hecho obras que quedaron a mitad de hacer y no se les pagó por meses”, explicó, al tiempo subrayó que dichas obras son vitales para la seguridad del sistema.
El deterioro de la red ferroviaria reaviva el fantasma de la tragedia de Once
La situación del material rodante es igualmente crítica: los trenes en funcionamiento acumulan un desgaste que ya no admite dilaciones en el mantenimiento. “El material que tenemos tiene 1 millón 400 mil kilómetros ya recorridos y no se pueden hacer las reparaciones porque no compran los repuestos”, denunció el gremialista. Para Sobrero, este escenario es un déjà vu peligroso que remite a la mayor tragedia ferroviaria del país: “De seguir así el desenlace es conocido por todo el mundo. Este mismo panorama es el que nos llevó a la masacre de Once”.
A este panorama se suma el manejo discrecional de los fondos. A pesar de la emergencia ferroviaria decretada el año pasado, Sobrero advirtió que ese dinero “nunca llegó a las vías”. Por el contrario, los recursos habrían sido desviados para financiar el achicamiento de la planta de personal: “Perdimos a 4000 mil compañeros, que fueron pagados sus retiros voluntarios con la plata que debería haber sido destinada a arreglar las vías”.
La advertencia final es un llamado a la responsabilidad política antes de que ocurra un hecho irreversible. El sindicato insiste en que la negligencia estatal es la principal amenaza. “No queremos tener que vivir momentos como los que vivimos en la masacre del Once. Ni ver más muertos ni accidentes por negligencia del Gobierno que no está invirtiendo en los ferrocarriles”, sentenció Sobrero en un video que publicó en su cuenta de X.
El diagnóstico es claro: sin inversión, el sistema se encamina a una colisión inevitable de la cual el Ejecutivo ya fue notificado. “Si seguimos así vamos a chocar de nuevo porque no está dada la seguridad un sistema que sea digno. Están todos advertidos, ahora depende del Gobierno. Si llegamos a chocar el culpable se llama Javier Milei”, cerró el dirigente sindical.
