Encuesta revela una mala noticia para Milei por el mundial y la Selección Argentina

El Gobierno Nacional intentó manipular el mundial para atacar al peronismo y pegarse a las figuras de la Selección, pero un sondeo revela que la jugada le salió mal. 

10 de julio, 2026 | 13.53

Desde que comenzó el mundial de fútbol el Gobierno y Javier Milei buscaron con distintas estrategias emparentarse con la Selección Argentina. A medida que la Scaloneta avanza en las distintas instancias esa estrategia comunicacional se profundizó. El Gordo Dan, los trolls, algunos comunicadores y el propio Presidente se pegaron a la estrategia que busca sacar algún rédito positivo del abrumador apoyo que despierta el equipo campeón del mundo. 

Esta semana después del triunfo agónico de la Selección contra Egipto en octavos, Milei intentó subirse a esa ola de euforia colectiva: habló afónico junto a Karina Milei tras el partido en Neura para decir que "estaba loco de felicidad" y comparó la remontada con su propio relato de gestión donde intenta resurgir después del escándalo Adorni. Este viernes volvió a meterse en la conversación mundialista y antes había anunciado que le abre la Casa Rosada a la Selección. La hermanísima también hizo una inusual aparición para destacar la capacidad del equipo y de los argentinos. 

El informe “¿La Scaloneta le da aire al gobierno?” elaborado por Reputación Digital analiza 162.000 menciones entre el 1 y el 8 de julio en medio de la euforia mundialista para ver si la estrategia está logrando resultados. Cuando el Gobierno o el nombre de Milei aparecen dentro de la conversación futbolera, el sentimiento neto se hunde a valores fuertemente negativos: −80,5 para el Gobierno y la Casa Rosada, −66,9 para Milei. El contraste es muy marcado, el triunfo ante Egipto disparó una ola de alegría colectiva que llegó a picos de 71% de positividad en la conversación digital.

El estudio agrega un dato que debería ser preocupante para los estrategas libertarios: cuando la conversación es estrictamente política, la positividad solo alcanza un 3%. "Estamos conviviendo con dos humores al mismo tiempo, "El argentino está viviendo dos situaciones: una, la alegría del Mundial, la sorpresa, la expectación y la ansiedad; y cuando se da vuelta y tiene que volver a su propia realidad, donde suben las tarifas y el dinero no alcanza, es una realidad que le genera ira. Es una realidad completamente diferente, y estamos en un 60-70% conviviendo con las dos realidades”, explica el autor del estudio Jorge Norte Sosa.

La épica le da vida a la política

El 7 de julio, día de la remontada, la conversación futbolera reunió menciones con 64% a 71% de emoción positiva. La conversación política, en el mismo día, tuvo mucho menos lugar y con apenas 3% de alegría y 67% de hostilidad (ira más asco). "Del 80% de alegría que copó la agenda digital, apenas el 3% se traslada" al terreno político, sintetiza Sosa.

"Cuando hablás de fútbol estamos todos ansiosos y exultantes, pero cuando te das vuelta y mirás a los políticos y al gobierno te das cuenta que hay ira y asco, en ese orden”, completa el director de Reputación Digital.

El estudio identifica un patrón claro: cuanto más épica es la victoria, menos tolerancia hay a que la política se cuelgue de ella. La politización de la conversación futbolera cayó de 4,1% tras Cabo Verde a 1,7% tras Egipto. Es, según el informe, "el fútbol castigando la colonización": los intentos de apropiación, sin importar el signo político, se leen con rechazo.

Para Sosa, ahí está la clave del fracaso oficialista en capitalizar el momento: "El problema del Gobierno es que no es popular, entonces el fútbol es popular y no lo sabe gestionar. La manifestación popular no está bien vista, entonces te das cuenta de que la lectura de este informe es que no saben capitalizar la alegría.”

Antes en la misma línea trazada por Santiago Caputo, el aparato de comunicación oficialista digital y analógico había emparentado la fake news de Florencia Peña con una campaña K contra Messi. Tampoco le funcionó. “Son dos universos separados. No logró penetrar el traslado del anti messismo con CFK”, confirma Sosa.

Si hay un espacio con saldo neto positivo en todo el estudio es la Selección. El plantel pasó al 71% de positividad y Messi al 64%, pero la política apenas se movió de 1% a 8%. Según el estudio "la reserva de la camiseta": la fe y el destino que el público deposita ahí no están disponibles para ninguna figura política, oficialista u opositora. "Lo que sí obtiene el Gobierno es clima: mejor humor social de fondo y un vocabulario épico gratuito", señala el estudio. Pero se trata de "un activo de ambiente, no de adhesión, y con fecha de vencimiento deportiva".

Sosa cierra con un dato que combina lo simbólico y lo viral: la asociación de la Selección con los símbolos patrios por el 9 de julio se conjugó en un vídeo mega viral donde los jugadores parecían vestidos de granaderos