El perfil ideológico de los argentinos aparece dividido en tres tercios: un sector liberal/conservador, que alcanza el 36%; otro progresista/estatista, apenas por debajo con el 34%; y, entre ambos, un segmento indefinido o mixto, clave para definir elecciones en primera o segunda vuelta. Menos ideologizado, ese tercio reclama orden y defiende con fuerza la propiedad privada, aunque no adhiere a una desregulación económica salvaje al estilo libertario ni acompaña la batalla cultural ultra de Javier Milei. Se trata de un electorado más reactivo a temas puntuales y a estados de ánimo del momento que a definiciones ideológicas firmes.
Los datos surgen de un adelanto del último sondeo realizado por la consultora QMonitor que midió el clima político, económico y social entre el 5 y el 25 de junio. En los balotajes las sociedades aparecen divididas en mitades -acaba de suceder en Perú y en Colombia-, pero en el caso argentino existe un fraccionamiento en tercios. Por poco, el más numeroso hoy es el que se define como liberal/conservador pleno, el núcleo duro de respaldo a Milei. El 91,7% de los integrantes de este sector se idetnfica con La Libertad Avanza, el PRO o la UCR. Además, un 87% aprueba la gestión de Milei y un 84% votó a La Libertad Avanza en las elecciones legislativas de octubre pasado.
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Se trata de un bloque definido y coherente con un ideario que agrupa la libertad de mercado, un Estado reducido a su mínima expresión, un reclamo de orden y mano dura junto con un tradicionalismo moral, todas proclamas que coinciden con el ideario de Milei. Su contracara, a apenas dos puntos de distancia, es el sector que el sondeo califica como progresista/estatista pleno que en un 99% rechaza la actual gestión. Un 78,6% eligieron a Fuerza Patria en las elecciones legislativas y un 74,7% se identifica con el peronismo/kirchnerismo.
