El PRO y la construcción del "posmileismo": el rol de Vidal y las perlitas de la cena de la Fundación Pensar

Entre la reivindicación de la gestión y el rechazo a la improvisación, el partido de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal busca recuperar su identidad para el escenario que viene.

14 de abril, 2026 | 19.38

El PRO ya no se piensa como un simple acompañante del cambio, sino como el arquitecto de su etapa superior: el "posmileismo". Bajo la premisa de que a La Libertad Avanza le sobran intenciones pero le faltan equipos y previsibilidad institucional, Mauricio Macri y María Eugenia Vidal utilizaron la cena anual de la Fundación Pensar para recalibrar la identidad amarilla. Entre la reivindicación de la gestión y el rechazo a la improvisación, el partido busca recuperar su "para qué" y proyecta renovación de equipos con la formación de nuevos líderes.

"El próximo paso" del partido es, en definitiva, un proyecto que se cimenta en valores históricos de los que, ante la evidencia del presente, carece el oficialismo: formación de equipos versus armados personalistas, gestión bajo la premisa de que donde gobierna el amarillo "las cosas funcionan", respeto por las instituciones, vínculo con los medios y fomento a la innovación, a la que le dedicaron buena parte del evento del lunes por la noche. Mauricio Macri entiende de esa psicología empresarial y por eso cuestionó la improvisación.

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De eso se trató el discurso de Vidal, para quien ganar elecciones no alcanza si falta planificación rigurosa. Su proyecto mira a diez años y, aunque también considera que el partido debe llevar un candidato propio —un outsider— el año próximo, su prioridad hoy es la formación de cuadros y el armado a largo plazo. El vínculo de la exgobernadora con los libertarios es distante; fue la única en el PRO que se pronunció públicamente por el caso Adorni y ya el año pasado prefirió militar en el interior antes que apoyar candidatos violeta que, en CABA, apenas le dejaron dos lugares en la lista al macrismo.

Hoy, un pacto general parece lejano y en la Ciudad Jorge Macri ya avisó que el PRO no resignará la conducción distrital. El único escenario donde la alianza parece viable es la provincia de Buenos Aires, dada la obligación de unificar esfuerzos ante el peronismo. Allí, Cristian Ritondo reunió a su tropa este martes junto a Macri para presentar un informe de casi 50 páginas con estadísticas negativas en seguridad, salud y educación, reforzando la idea de que ganar el territorio bonaerense es vital para cualquier proyecto nacional.

En lo personal, Vidal no se autopercibe candidata, aunque su nombre siempre gravita sobre la Capital, distrito que conoce bien por su paso como ministra y vicejefa. Hoy reparte su tiempo entre el sector privado y sus fundaciones, Pensar y Hacemos, caminando el conurbano y la Ciudad con un perfil que sus allegados definen como de cercanía y no de escritorio. Es la dirigente que maneja, junto a Macri, el mejor nivel de conocimiento nacional y sus números en territorio porteño siempre la mantienen como una opción latente.

Vidal no tiene previsto estar en Chaco, donde Macri reaparecerá este viernes en modo rosca política para reunir a dirigentes del NEA y mantener encuentros con gobernadores de la zona, todos radicales, luego de la invitación de Maximiliano Pullaro para construir una coalición. La ex gobernadora concentra su trabajo en la formación de nuevos dirigentes y en el armado en el interior. Ya estuvo en Jujuy y en la Patagonia con mesas de trabajo por sector, con la intención de recuperar el sentido de volver a gobernar, ubicando a la Fundación Pensar en el lugar del "cómo" avanzar en esa pretensión. pretensión.

Mauricio, el sincero

La cena de Pensar dejó momentos de sinceridad brutal por parte de Mauricio Macri. Ante 500 personas, admitió sin filtros que Santiago Siri terminó siendo su interlocutor porque un dirigente internacional pegó el faltazo. Pero la mayor sorpresa llegó cuando confesó que, en su regreso a la soltería, mantuvo una conversación con una mujer, charla asesorada y mediada por la inteligencia artificial. No dio nombres.

Entre los asistentes, Macri coincidió en la llegada con el radical Daniel Angelici, quien también fue de los primeros en irse. Los gobernadores Rogelio Frigerio e Ignacio Torres faltaron por agenda y este martes se mostraron en Casa Rosada junto a Karina Milei, Diego Santilli y Lule Menem, sin Manuel Adorni. Jorge Macri debió retirarse temprano. El ministro del Interior, en tanto, evita eventos partidarios para no comprometer su posición ante el Gobierno. El menú fue de tres pasos: puré de verduras, lomo con suflé y un helado con adornos de chocolate que puso fin a una velada de recaudación y catarsis política.

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Carla Pelliza

Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Periodista.