Si bien la medida de fuerza fue suspendida tras una reunión con el Gobierno, fue la tercera vez en el año que las cámaras de transporte urbano anunciaron que suspenderán el servicio para reducir costos por la crisis económica. El Ministerio de Transporte cruzó a los empresarios y advirtió sobre la “ilegalidad” de la medida. Lo cierto es que, desde el 2016, las empresas de transporte atraviesan una profunda crisis ya que la demanda de pasajeros bajó más del 20%.

Para la especialista en la temática, investigadora del Conicet y PIUBAT, Verónica Pérez, la amenaza de Asociación Civil Transporte Automotor de que suspenderían el servicio de las 18 líneas de colectivo que conectan la Ciudad de Buenos Aires con el Conurbano, no es una sorpresa.

“Lo importante es poner sobre la mesa la heterogeneidad que tienen las empresas en el campo del autotransporte, algunas tienen buena rentabilidad y otra que no y esa diferencia de rentabilidad está afectando a las líneas. Esta amenaza viene desde marzo y en su momento habían dicho que tenían que suspender el servicio por la crisis”, advirtió Pérez en diálogo con El Destape.

 

 

No es casual ni independiente de la crisis económica que las empresas de colectivo se vean en la obligación de “racionalizar el servicio”. Al respecto, la investigadora del Conicet indicó que “la demanda de pasajeros cayó más del 20%, global”, a lo cual, subrayó que dependiendo las trazas por donde pasan los colectivos, se puede presuponer que “las líneas habrán tenido una mayor caída de la demanda que la media”.

“Lo que se puede interpretar de este conflicto es que por un lado los subsidios para el AMBA están garantizados hasta diciembre, entonces, lo que está mal no es tanto el subsidio, sino que puede estar pensando en que va haber una mayor caída de la demanda. Se están adelantando a una crisis”, evaluó.

Además, Pérez advirtió que la medida anunciada por Asociación Civil Transporte Automotor no es legal ya que “como servicio público tiene restricciones respecto a las huelgas” y desde el Ministerio pueden “aplicar sanciones y tomar medidas al respecto”. “Hemos tenido huelgas y no ha ocurrió, lo que creo que es una amenaza para presionar para llegar a una negociación, lo drástico es que afecta a la movilidad de cientos de miles”, precisó.

 

 

Para finalizar, la investigadora del Conicet no descartó que algunas de las cámaras del autotransporte puedan volver a anunciar una suspensión del servicio, ya que, en el 2019 en tres oportunidades advirtieron que iban a suspenderlo. Asimismo, indicó que “el conflicto hay que entenderlo en el marco de una crisis que afecta a las empresas de transporte por su heterogeneidad y que el Estado debe subsidiarla”.

“Hoy no está en discusión en le mundo el subsidio al transporte público de pasajero. Mientras acá se discute subsidio si o subsidio no, en 99 ciudades el transporte es gratuito y hoy es imposible pensar en un esquema antes de 2002 cuando el transporte no se subsidiaba porque antes la organización del transporte público era otra cosa”, sentenció.