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El modelo de Mauricio Macri siempre fue claro: concentración de la riqueza en unas pocas manos y libertad absoluta para fugarla a guaridas fiscales. Esto segundo lo fondeó con un endeudamiento masivo nunca antes visto desde la vuelta a la democracia. Ante la falta de prestamistas, ahora el Gobierno liquida las reservas del Banco Central y advierten que puede dejarla sin liquidez cuando termine su mandato en diciembre.

El Banco Central cuenta con reservas por menos de U$S 58.400 millones. No obstante, de ellas sólo se consideran de libre disponibilidad U$S 14.760 millones, de acuerdo a los cálculos del economista Emmanuel Álvarez Agis.

A comienzos de agosto, antes de las primarias y la devaluación del 23%, el ex viceministro de Economía había estimado que Cambiemos dejaría nada más que U$S 4.600 millones de reservas netas para diciembre. Sin embargo, el pronóstico se volvió aún más pesimista: la devolución del Central a los bancos de parte del REPO y las ventas de divisas en el mercado “transforman esa última estimación en nula-negativa”.

Las reservas netas se definen como la diferencia entre las reservas brutas menos el swap con China, los encajes de los depósitos en dólares, la posición abierta en futuros y las ventas del Tesoro para los próximos seis meses. La consultora del ex funcionario, Pxq, estima que estas intervenciones son sustantivamente menores en estos días y podrían mejorar en el margen del pronóstico.

Esto compromete seriamente al próximo equipo económico que se deba hacer cargo de las riendas del país, dado que Macri dejará una situación más que vulnerable y con una escasez de verdes que puede imposibilitar la aplicación de planes económicos que busquen salir de esta crisis.

El BCRA fue en las últimas jornadas casi el único actor que vendió dólares y ya lleva perdidas casi U$S 7.000 millones de sus activos en menos de dos semanas. “El problema actual dejó de ser el tipo de cambio real, puesto que el nivel es el más alto desde el 2007, año muchas veces caracterizado como el final de la etapa dorada de Néstor Kirchner”, analiza en su último informe.

Por la mega devaluación, en la que el Central se corrió del mercado y permitió que la cotización escalara, aclara que “ante la reacción del Presidente de la Nación hubiera sido arriesgado por parte de la autoridad monetaria vender reservas sin comprender claramente si existía algún tipo de consenso sobre la política monetaria”. Es decir, podría haber perdido una cantidad impredecible de divisas ante la incertidumbre de cuál era el rumbo que pensaba tomar Macri luego de culpar al electorado de su mala elección y el pésimo rendimiento de la economía.

 

“A posteriori, si bien la decisión de no intervenir convalidó una devaluación de más del 20% en un solo día, también permitió estabilizar el tipo de cambio en un nivel que podría permitir cuidar las reservas internacionales hasta el cambio del mandato”, agregó Álvarez Agis.

La expresidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, advirtió también por la debilidad que presenta la autoridad monetaria. “En un contexto de desregulación plena, al Central se le complica parar esta sangría de reservas porque hay varios componentes: la devolución del repo, la última renovación de Letes del sector privado también terminó en devolución de dólares, y por último la fuga de capitales”, planteó en conversación con El Destape.

Sobre esto último, Marcó del Ponto recalcó que “los números son alarmantes, no hay datos históricos que tengan parangón a lo que viene pasando. La dinámica del sector externo es el gran talón de Aquiles del proyecto económico”.

De acuerdo al informe sobre "Evolución del mercado de cambios y balance cambiario" de julio que publicó el BCRA, la formación de activos externos del sector privado no financiero fue de U$S 2.951 millones, más del doble que en el mes anterior. En lo que va del año, la fuga de capitales asciende a U$S 13.832 millones.

“Lo que advierto es una contradicción entre resguardar las reservas en un contexto de apertura cambiario. Esto tiene que ver con un contexto donde las altas tasas de interés ya no alcanzan para evitar la dolarización de cartera”, remarcó la exfuncionaria.