Bien vestido, con buena estrategia de conversación, conocimiento de economía y hasta una mesa siempre dispuesta en un reconocido restaurante de Pilar, Francisco Iannopollo fue creando la imagen que le permitió estafar a varias personas que confiaron en su relato para multiplicar inversiones y que con el pasar de las semanas se dieron cuenta que habían sido engañados con una fórmula similar a la que hace muchos años usó Yiya Murano pero con distinto final: ahora el estafador terminó siendo atrapado y hasta golpeado por sus víctimas en el acceso del mismo restaurante donde usaba una mesa como su oficina y llevaba a sus potenciales víctimas a comer para terminar de cerrar el engaño.
La investigación por la que detuvieron al llamado “estafador de Nordelta” reúne hasta el momento tres casos por los que fue imputado pero al menos otros dos bajo investigación, aunque los investigadores no descartan que ahora que el caso tomó trascendencia pública, en los próximos días se acerquen más víctimas a denunciar estas estafas. Según el expediente, las víctimas conocían al acusado por su nombre real, Francisco, pero cambiaba su apellido y usaba “Miller” o “Lacroze”. Así también lo identificaban en el restaurante de Pilar donde habitualmente el acusado iba a comer con distintas personas y que, ahora entienden, era su coartada para mostrarse solvente.
Este proyecto lo hacemos colectivamente. Sostené a El Destape con un click acá. Sigamos haciendo historia.
“Los invitaba a un lugar caro y pagaba el la cuenta para demostrar que tenía solvencia, para mostrarse como un hombre de vida de lujo”, detalló a El Destape una fuente de la investigación, al tiempo que los empleados del restaurante reconocieron al hombre como un cliente habitual que se mostraba amable y siempre rodeado de personas, pero aseguran que “quizá iba al mediodía porque más allá de mostrarse pudiente, usaba los precios de descuento que hay a esa hora en el local”.
El expediente que lleva adelante el Fiscal Adjunto de San Isidro, Cosme Iribarren, reunió en primer lugar tres casos puntuales por los que fue detenido Francisco Iannopollo. El primer caso citado ocurrió el 30 de agosto de 2021 cuando el imputado llegó hasta la casa de una mujer mayor, en el Complejo Portezuelo de Nordelta, con quien había tenido conversaciones previas y tras reunirse con ella le aseguró que tenía acceso a vínculos que le permitían realizar “rulos económicos” y “operaciones de alto retorno” para que quienes quisieran pudieran realizar inversiones y la víctima le dio 10 mil dólares para hacer ese tipo de negocios, pero la investigación demostró que el acusado no hizo ningún tipo de inversión u operación financiera y tras los pedidos de que entregue el dinero, dejó de responder.
El segundo caso que imputó la Justicia fue el engaño del imputado a un comerciante de la localidad de Rincón de Milberg a quien luego de convencerlo de que podía realizar “inversiones seguras” y de alto retorno porque tenía un “circuito privilegiado” para realizar esas maniobras, se apoderó de 30 mil dólares que le entregó el comerciante. Ese caso fue fechado por la investigación a fines de octubre de 2021 y otra vez lograron conocer que Iannopollo no realizó ninguna inversión ni movimiento económico, sino que sólo estafó a quien confió en él. El tercer caso que instruyó el Fiscal Iribarren fue fechado a fines de agosto de 2023 cuando el imputado se presentó en un restaurante de Nordelta donde había entablado conversaciones previas con un comerciante y otras vez llevó adelante su “cuento del tío” para engañar al hombre y apoderarse de 10 mil dólares bajo la promesa de realizar operaciones financieras que nunca sucedieron. Según detalló el abogado del denunciante, Carlos Urdapilleta, “a esa reunión el imputado llegó acompañado de un empresario reconocido porque pertenecía a un laboratorio, pero no sabemos si fue víctima también o acompañante ocasional, aunque llegar a una reunión así con ese tipo de personas le servía al acusado para mostrarse con los contactos que decía tener”.
Tras el avance de la investigación y la declaración de los denunciantes, el Fiscal logró el allanamiento de la vivienda a la que se había mudado el “estafador de Nordelta”, un “departamento temporal” ubicado en el Hotel Golf Tower del barrio porteño de Belgrano. Allí el acusado fue detenido y le secuestraron su teléfono celular. El 30 de diciembre pasado, Francisco Walter Iannopollo declaró ante el fiscal Cosme Iribarren acusado de estafas reiteradas. Allí dijo ser “consultor” y tras la reunión con su defensora oficial le dijo al Fiscal que “por voluntad propia” iba a ejercer su derecho a declarar y aseguró “estoy sorprendido por la situación, voy a colaborar con todo y voy a declarar más adelante”. Por último, el hombre entregó el pin de desbloqueo de su celular que había sido secuestrado en el allanamiento y que será peritado en busca de las conversaciones que mantuvo con los denunciantes. Después de la indagatoria, Francisco Iannopollo fue trasladado pero en las últimas horas el Juez de Garantías le otorgó la excarcelación con una caución de 20 millones de pesos, pero esa excarcelación hasta el cierre de esta nota no se había realizado porque el imputado no reunió el dinero y porque el Fiscal y el abogado acusador apelaron la medida. Mientras tanto, desde la investigación aseguran que con el correr de las horas y por cómo se fueron conociendo los detalles de cómo operaba el estafador, pueden aparecer más denuncias.
