El director técnico de Bélgica, Rudi García, fue muy crítico contra la FIFA luego de la decisión de suspender una sanción de un partido al delantero estadounidense Folarin Balogun. "No sabía que, en el Mundial de la FIFA, el 5 de julio fuera ahora el 1 de abril y el día de las bromas".
De esta forma, García se refirió a un comunicado emitido por la Real Federación Belga de Fútbol (RBFA), en el que afirmaba que estaba "asombrada" por la decisión de la FIFA y que estaban "estudiando todas las opciones posibles". García añadió: "No estamos defendiendo a la selección nacional ni a la federación, estamos defendiendo el fútbol, con su ética y su integridad".
Tanto el DT como el portero Thibaut Courtois insistieron en que la decisión no afectaría a la preparación de Bélgica, aunque Courtois reconoció que el momento en que se había tomado la decisión había sido una sorpresa. "Para nosotros, como jugadores, nada cambia", dijo Courtois. "Nos centramos en el partido, en ganar en el campo, juegue quien juegue".
García, sin embargo, se mostró visiblemente irritado ante las preguntas sobre la decisión y acabó interviniendo: "Por favor, no pierdan el tiempo hablando de eso. Queremos centrarnos en asuntos deportivos".
Polémica en el Mundial: por qué Balogun no cumplirá fecha de suspensión contra Bélgica
La medida se apoya en el artículo 27 del mismo reglamento y funciona, en los hechos, como una condena en suspenso. El delantero podrá jugar normalmente el partido de octavos de final frente al equipo dirigido por Rudi García. Solo si durante los próximos doce meses vuelve a cometer una infracción de características similares, esa suspensión de un encuentro se hará efectiva, además de cualquier otra sanción que pudiera corresponder por la nueva falta.
La acción que originó la controversia ocurrió durante el partido frente a Bosnia y Herzegovina, cuando Balogun fue expulsado con roja directa por el árbitro brasileño Raphael Claus tras una infracción sobre el defensor Tarik Muharemovic. De acuerdo con el reglamento específico del Mundial, ese tipo de expulsiones lleva aparejada automáticamente una fecha de suspensión.
Por eso la decisión del Comité Disciplinario llamó la atención, ya que la sanción no fue anulada ni revocada. Tampoco prosperó una apelación, porque el propio reglamento no la contempla. Lo que hizo la FIFA fue mantener la suspensión, pero diferir su cumplimiento bajo un régimen de prueba previsto por el Código Disciplinario.
