Giro en Perú: con más del 91% escrutado, un ex ministro de Pedro Castillo entraría al balotaje

Hasta ahora el ultraconservador López Aliaga estaba segundo en el escrutinio. Sin embargo, Roberto Sánchez, ex funcionario del presidente destituido y heredero de lo que quedó de su plataforma política, lo superó. Siguen cerca. Un final de escrutinio para el infarto en Perú.

15 de abril, 2026 | 17.08

Tras varios días de incógnita y con más del 91% de las actas procesadas, el conteo oficial de las elecciones en Perú confirmó este miércoles un cambio de tendencia que podría redefinir la segunda vuelta presidencial. Según los datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Keiko Fujimori se mantiene en el primer lugar con cerca del 17% de los votos, pero en segundo lugar ahora estaría Roberto Sánchez, dirigente de izquierda y ex ministro del mandatario destituido Pedro Castillo, quien ahora pisaría el 12% y desplazaba al tercer puesto al ultraconservador Rafael López Aliaga, que se ubicaba en torno al 11%.

El cambio de posiciones se produjo a medida que se incorporaron los votos provenientes del interior del país, especialmente de zonas rurales y del sur andino, donde Sánchez concentra buena parte de su base electoral. Este factor terminó siendo determinante en una elección marcada por la fragmentación, con 35 candidatos en competencia y diferencias mínimas entre los principales postulantes.

Sánchez, psicólogo de 57 años y ex ministro durante la gestión de Castillo, es el candidato del partido progresista Juntos por el Perú, heredero de Perú Libre, el espacio político que sorprendió al país enteró cuando consiguió la victoria del docente rural. Su crecimiento en el conteo ahora fue sostenido durante las últimas jornadas de la campaña electoral, impulsado por un electorado que "demanda cambios estructurales" y que se encuentra mayormente fuera de Lima, según describieron algunos analistas días antes de los comicios.

Roberto Sánchez, el ex ministro de Castillo que podría disputar la segunda vuelta en Perú.

En declaraciones públicas, el candidato de Juntos por el Perú llamó a respetar los resultados del proceso electoral y se mostró confiado en el respaldo popular. Además, sostuvo que existe un "inmenso deseo de cambio" en los sectores "históricamente postergados", un mensaje que parece haber encontrado eco en esta elección.

El eventual pase de Sánchez al balotaje también reconfigura el mapa político peruano, al reinstalar la influencia del castillismo en la disputa por el poder. Incluso, el propio candidato prometió que, de llegar al gobierno, impulsaría la liberación de Castillo mediante un indulto presidencial, una postura que ya genera polémica en distintos sectores ya que el ex mandatario fue destituido por el Congreso luego de intentar cerrarlo en lo que fue calificado como un intento de golpe de Estado por la Justicia.

Pedro Castillo, ex presidente de Perú, rodeado de su Gabienete meses antes de su destitución.

Siguen las tensiones por las acusaciones de fraude electoral

El candidato López Aliaga, tras verse desplazado al tercer puesto, volvió a exigir la anulación de la elección e insistió con el "fraude y destrozo electoral" que ya había señalado el martes pasado. Sin embargo, no presentó pruebas que respalden sus acusaciones, mientras que en paralelo una misión de observación de la Unión Europea descartó irregularidades que sustenten esas denuncias, aunque la delegación de la Organización de Estados Americanos sí mencionó "algunos hechos puntuales" que "habrían perjudicado el desarrollo de la jornada electoral".

De confirmarse la tendencia, Perú se encaminaría hacia una segunda vuelta entre Fujimori y Sánchez, en un contexto de fuerte polarización y con un electorado dividido. Varios analistas peruanos coinciden en que éste cambio trajo "un giro radical en el conteo", el cual "marca un antes y un después" en estas elecciones.