La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) de España confirmó que julio se ubicó como el mes más cálido y seco en el país desde que comenzaron las mediciones oficiales en 1961, igualando el récord histórico marcado en julio de 2022. Con una temperatura media de 25,7 °C —lo que representa 2,6 °C por encima de los valores habituales—, el periodo no solo batió marcas para los meses de verano, sino que se consolidó como el más caluroso entre todos los meses del año jamás registrados. El informe oficial subrayó además que ocho de los diez julios más extremos de la serie histórica han ocurrido durante el presente siglo XXI.
El fenómeno térmico estuvo acompañado por un déficit hídrico crítico, situando a julio como el más seco jamás documentado al registrar apenas el 26 % de las precipitaciones normales. Estas condiciones extremas crearon un escenario propicio para la propagación de incendios forestales sin precedentes en la península ibérica. A comienzos de mes, un feroz incendio en la provincia andaluza de Almería provocó la muerte de 14 personas, mientras que hacia finales de julio el fuego desatado en Burgohondo, provincia de Ávila, consumió cerca de 50.000 hectáreas, convirtiéndose en el más extenso de la historia reciente de España y obligando a la evacuación masiva de miles de vecinos.
En lo que va de 2026, el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS) calcula que casi 245.000 hectáreas han sido arrasadas en territorio español, dando continuidad a la tendencia crítica observada en 2025. El panorama se enmarca en una crisis ambiental de escala continental, luego de que el servicio europeo Copernicus ratificara que Europa occidental atravesó su bimestre junio-julio más caluroso desde que se tienen registros, mientras que las temperaturas de la superficie oceánica global alcanzaron máximos absolutos para el mes de julio impulsadas por el cambio climático y el fenómeno de El Niño.
Con información de la Agencia Deutsche Welle.
