El gobierno de España elevó la tensión diplomática con Italia al calificar de "frívolas" e "interesadas" las críticas vertidas por la administración de Giorgia Meloni tras el reciente repunte de la presión migratoria en la ciudad autónoma de Ceuta. Durante una rueda de prensa brindada en la localidad norteafricana junto al presidente regional Juan Jesús Vivas, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, acusó al Ejecutivo italiano de recurrir a la desinformación por conveniencia política interna y rechazó la imposición de controles extraordinarios sobre los vuelos y embarcaciones procedentes de territorio español.
Albares remarcó que las fronteras de Ceuta y Melilla representan no solo el perímetro más singular de la Unión Europea, sino "la frontera más compleja del mundo" por ser el único límite terrestre directo entre el continente europeo y África. En ese contexto, el jefe de la diplomacia española enfatizó que las personas que ingresan de manera irregular a Ceuta están sujetas a un estricto "doble filtro de control" que les impide desplazarse hacia la península ibérica, garantizando de forma plena la seguridad e integridad del espacio Schengen frente al resto de los socios comunitarios.
El funcionario español contrapuso la situación de ambos países subrayando que Italia registra el mayor volumen de entradas irregulares del bloque, mientras que los flujos migratorios directos entre territorio español e italiano son "ínfimos" y representan menos del 1 % del total. Bajo esa premisa, atribuyó las embestidas del gabinete italiano y de otros referentes continentales a una estrategia coordinada de la "internacional reaccionaria" para explotar políticamente la crisis en lugar de aportar soluciones estructurales, en referencia también a los reparos expresados por las autoridades de Dinamarca y Suecia respecto a los procesos de regularización migratoria impulsados por el presidente Pedro Sánchez.
Como cierre, el canciller instó a las instituciones europeas a reforzar el respaldo financiero, social y económico hacia Ceuta y Melilla reconociendo su especificidad geográfica única. Asimismo, hizo un llamamiento a la cohesión de todas las fuerzas políticas españolas para abordar el fenómeno migratorio con responsabilidad de Estado, apelando a la solidaridad comunitaria y a la unidad frente a los discursos que buscan sacar provecho partidario de las emergencias fronterizas.
Con información de EuropaPress.
