Tras el impacto de lluvias récord en la zona, La Rioja comenzará un destacado plan de bacheo y asfaltado en toda la provincia

El plan comenzará el 10 de mayo y busca reparar daños provocados por precipitaciones que superaron la media anual.

23 de abril, 2026 | 09.30

El gobernador Ricardo Quintela anunció un plan intensivo de bacheo y asfaltado en La Rioja, tras el fuerte deterioro de calles provocado por las intensas lluvias que azotaron la región. La iniciativa, que se implementará junto a municipios y comenzará el 10 de mayo, apunta a mejorar la transitabilidad y dar respuesta a los reclamos vecinales en la Capital y el interior.

“Estamos preocupados por la situación de las calles producto de los ciclos de lluvia que sucedieron en los últimos tiempos en la ciudad de La Rioja y en todos los departamentos de la provincia, que han generado condiciones de intransitabilidad”, expresó el mandatario a Nueva Rioja.

El plan de bacheo se iniciará luego que finalice el actual ciclo de lluvias lo que consideran una condición necesaria para garantizar la efectividad de los trabajos. La iniciativa será ejecutada de manera coordinada con el intendente de la Capital, Armando Molina, y los jefes comunales del interior. El objetivo es reparar los sectores más dañados, y también garantizar condiciones seguras de circulación en toda la provincia.

Lluvias récord y calles colapsadas

El deterioro de la trama vial está directamente vinculado a un fenómeno climático inusual. Según datos del Servicio Meteorológico Nacional, entre enero y marzo de 2026 se registraron 410 milímetros de lluvia, lo que supera la media anual histórica de 367 milímetros.

La ciudad Capital fue la más afectada, especialmente en la zona sur, donde las precipitaciones generaron daños severos en calles y avenidas. Este escenario evidenció las limitaciones de la infraestructura ante eventos climáticos extremos y aceleró la necesidad de intervención estatal.

Emergencia vial y continuidad de obras

En este contexto, el intendente Armando Molina había declarado la Emergencia Vial en enero por un plazo de 150 días, con el objetivo de dar una respuesta rápida al deterioro urbano. La medida implicó la reorientación de recursos y maquinaria hacia tareas de reparación, bajo una consigna clara: el bacheo como prioridad absoluta.

A más de 90 días de su implementación, el plan provincial anunciado por Quintela se presenta como una continuidad y ampliación de esas acciones, con una mirada integral sobre toda la provincia. El gobernador también hizo referencia al difícil contexto económico, pidiendo comprensión ante las limitaciones actuales. “Debemos tener conciencia de los tiempos difíciles que atravesamos”, expresó.

Mientras tanto, el reclamo vecinal por el estado de las calles continúa en aumento, lo que refuerza la urgencia de ejecutar el plan de bacheo y asfaltado. Con esta iniciativa, el Gobierno provincial busca dar una respuesta sostenida que permita recuperar la infraestructura vial y mejorar la calidad de vida de los riojanos.