Fuertes lluvias que provocaron graves inundaciones y el derrumbe de edificios han causado la muerte de 45 personas y han dejado 74 heridos en Afganistán y Pakistán en los últimos cinco días, según informaron las autoridades el lunes, mientras que Kabul también ha advertido del riesgo persistente derivado del mal tiempo.
La mayoría de las muertes en un Afganistán devastado por la guerra se registraron en las provincias del centro y el este, entre ellas Parván, Vardak, Daikundi y Laugar, donde las lluvias torrenciales provocaron crecidas repentinas y deslizamientos de tierra, destruyendo por completo 130 viviendas, según informó la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (NDMA, por sus siglas en inglés).
Las condiciones seguían siendo "inestables" en algunas partes del país el lunes, y prevalecía el riesgo continuo de nuevas lluvias e inundaciones en algunas zonas, según la autoridad.
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"En total, 1.140 familias se han visto afectadas", dijo la NDMA en un comunicado.
En la provincia pakistaní de Jaiber Pastunjuá, que limita con Afganistán, al menos 17 personas, entre ellas 14 niños, perdieron la vida y 25 resultaron heridas al derrumbarse los techos y las paredes de las casas a causa de las fuertes lluvias, según informó la autoridad de gestión de desastres de la provincia.
Naciones Unidas incluye tanto a Pakistán como a Afganistán entre los países más vulnerables a las condiciones meteorológicas extremas y al cambio climático.
La intensa temporada del monzón del año pasado causó devastación en Pakistán y dejó un saldo de casi 1.000 muertos y la destrucción de cosechas, ganado y viviendas.
Un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo publicado en noviembre indicaba que los terremotos, las inundaciones y la sequía habían destruido de forma similar 8.000 viviendas en Afganistán en 2025 y habían sometido a los servicios públicos a una presión "más allá de sus límites".
Dados los recortes de la ayuda internacional, que constituía la columna vertebral de las finanzas del Gobierno afgano, que se produjeron después de que los talibanes tomaran el poder en 2021, el país ha tenido dificultades para hacer frente a la situación.
Con información de Reuters
