El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) dijo el lunes que incautó de drones FPV de fabricación occidental y equipados con inteligencia artificial que fueron lanzados sobre territorio ruso desde drones ucranianos y globos, y que estaban destinados a ser utilizados para llevar a cabo ataques en el interior de Rusia.
El FSB dijo que aterrizaron en la región de Briansk, cerca de Ucrania, y que agentes ucranianos transportaron luego los drones en remolques, equipados con fondos falsos y cargados con electrodomésticos, a través de Rusia hasta la región de Cheliábinsk, en los montes Urales, y la región de Amur, en el Lejano Oriente.
Según el FSB, el plan consistía en atacar las bases aéreas de Shagol y Ukrainka en dichas regiones, y añadió que los autores habían sido detenidos.
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El FSB señaló que los drones se fabricaron en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Suecia, transportaban más de 1 kilo de explosivos cada uno y utilizaban navegación por IA para eludir las interferencias rusas.
La operación frustrada se asemeja a un ataque de 2025 contra bases aéreas militares rusas durante una operación "Telaraña", en la que resultaron dañadas unas 20 aeronaves. Entre los objetivos del ataque se encontraba la base de Ukrainka.
En el ataque de 2025 se utilizaron camiones que transportaban cobertizos de madera con techos retráctiles para acercar los drones a los objetivos.
Ucrania ha intensificado en los últimos meses los ataques contra refinerías rusas y empresas vinculadas a la defensa, alcanzando objetivos situados a miles de kilómetros de la frontera. Estos ataques han provocado escasez de combustible en toda Rusia, ya que las principales refinerías han dejado de funcionar.
En las últimas semanas, Rusia ha endurecido su retórica antioccidental, acusando a Occidente de participar directamente en los ataques de largo alcance de Ucrania contra territorio ruso.
Con información de Reuters
