Las flotas de lanchas rápidas iraníes agravan las amenazas al tráfico marítimo en Ormuz

23 de abril, 2026 | 15.21

​La flota de pequeñas embarcaciones rápidas que Irán usó para apresar dos buques portacontenedores cerca del estrecho de Ormuz podría poner en entredicho ‌las afirmaciones de que las ‌fuerzas estadounidenses han neutralizado su amenaza naval y pone de manifiesto los retos que plantea la reapertura la ruta.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció el lunes que, si bien la armada convencional de Irán había sido destruida en gran medida, sus "barcos de ataque rápido" no se habían considerado una amenaza significativa.

Cualquier embarcación de este tipo que se acerque al bloqueo estadounidense, ​dijo, sería "ELIMINADA inmediatamente" usando el "mismo ⁠sistema de destrucción" desplegado en el Caribe y el Pacífico, donde ‌los ataques aéreos estadounidenses han alcanzado a embarcaciones sospechosas de transportar ⁠drogas y han causado la muerte de ⁠al menos 110 personas.

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Sin embargo, los barcos en el Caribe no atacaban a grandes buques comerciales desarmados, ni estaban tan fuertemente armados como los de la ⁠Guardia Revolucionaria iraní, que cuentan con ametralladoras pesadas, lanzacohetes y, en ​algunos casos, misiles antibuque.

Los ataques con lanchas rápidas forman ‌ahora parte de un "sistema de amenazas en ‌capas", junto con "misiles terrestres, drones, minas e interferencias electrónicas para crear incertidumbre ⁠y ralentizar la toma de decisiones", dijo a Reuters la empresa griega de seguridad marítima Diaplous.

Se calcula que Irán contaba con cientos, si no miles, de estas embarcaciones antes de la guerra, a menudo ocultas en túneles ​costeros, bases navales ‌o entre buques civiles, según especialistas en seguridad marítima.

Es posible que se hayan destruido unos 100 o más desde que comenzó la guerra con Irán el 28 de febrero, dijo Corey Ranslem, director ejecutivo del grupo de seguridad marítima Dryad Global.

Antes de esta semana, ⁠Irán había recurrido a ataques con misiles y drones para golpear el tráfico marítimo en el estrecho, una ruta por la que normalmente transita el 20% del suministro diario mundial de petróleo y gas natural licuado.

Esos ataques cesaron con el alto el fuego del 8 de abril.

La incautación de los dos buques portacontenedores por parte de Irán se dio tras la imposición de Washington de un bloqueo al comercio ‌marítimo de la república islámica y el inicio de la interceptación de petroleros y otros buques vinculados a Teherán.

"El sector del transporte marítimo civil no está preparado para impedir que las fuerzas armadas iraníes capturen buques", dijo Daniel Mueller, analista sénior de la empresa británica de seguridad marítima Ambrey.

Por lo general, se usan ‌alrededor de una decena de embarcaciones en una operación de incautación, añadió.

Las lanchas rápidas iraníes constituyen ahora la "columna vertebral" de la estrategia naval de Irán, capaces de desplegarse ‌rápidamente como parte de ⁠su "guerra asimétrica contra el enemigo", dijo a Reuters un alto funcionario de seguridad iraní.

"Gracias a su alta velocidad, estas lanchas ​pueden llevar a cabo con éxito ataques relámpago sin ser detectadas", señaló el funcionario, que habló bajo condición de anonimato.

(Contribución de Renee Maltezou, Parisa Hafezi y Alexander Dziadosz; redacción de Alexander Dziadosz. Edición en español de Javier López de Lérida)