Los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU iniciarán este martes las negociaciones sobre un proyecto de resolución respaldado por Estados Unidos y Baréin que podría dar lugar a sanciones contra Irán y, potencialmente, autorizar el uso de la fuerza, si Teherán no pone fin a los ataques y amenazas contra la navegación comercial en el estrecho de Ormuz, según dijeron tres diplomáticos.
Los nuevos intercambios de fuego del lunes pusieron de relieve lo que está en juego, mientras Estados Unidos e Irán se disputan el control de esta estrecha vía navegable, una arteria vital para la energía y el comercio mundiales, lo que ha sacudido una frágil tregua de cuatro semanas y ha reforzado los bloqueos marítimos rivales.
La ofensiva diplomática de Washington contrasta radicalmente con los últimos meses, durante los cuales ha actuado en gran medida al margen del marco de la ONU, lanzando ataques militares contra Irán sin solicitar la autorización del Consejo y presionando a sus aliados para que se unieran a patrullas navales ad hoc con el fin de hacer valer la libertad de navegación.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
Ese enfoque suscitó la resistencia de socios recelosos de un conflicto de duración indefinida y de la exposición legal, lo que provocó duras críticas del presidente estadounidense, Donald Trump, contra los países a los que acusó de no alinearse con sus esfuerzos.
La escalada del lunes, en la que Estados Unidos afirmó haber destruido seis pequeñas embarcaciones y misiles iraníes alcanzaron un puerto petrolero de Emiratos Árabes Unidos, se produjo tras el lanzamiento por parte de Washington del "Proyecto Libertad", una iniciativa para trasladar petroleros y otros buques varados a través de Ormuz.
En ese contexto, el proyecto de resolución forma parte de lo que varios diplomáticos occidentales describieron como una estrategia para presionar a Irán por la vía diplomática y planificar una situación posconflicto.
Washington también ha distribuido una propuesta, a la que ha tenido acceso Reuters, a sus socios para una nueva coalición marítima multinacional, la Maritime Freedom Construct (MFC), destinada a establecer una arquitectura de seguridad posconflicto para Oriente Medio y reabrir el estrecho una vez que las condiciones se estabilicen.
(Editado en español por Carlos Serrano)
