A medio siglo del golpe de Estado de 1976, Argentina volvió a movilizarse este 24 de marzo con marchas en todo el país. Más allá de una agenda con diversas acciones en defensa de la Memoria, la Verdad y la Justicia, desde el Gobierno de Ricardo Quintela repudiaron los discursos negacionistas emitidos del Gobierno nacional de Javier Milei.
“Es preocupante que se legitimen expresiones como ‘curros de Derechos Humanos’ o que ‘no fueron 30 mil’ desde lugares de poder. Ese discurso baja y se replica sin análisis”, advirtió a Despierta Provincia, el secretario de Derechos Humanos de La Rioja, Délfor Brizuela.
En este mismo sentido, se diferenció de Nación y expresó que una de las acciones centrales de la jornada será la señalización de un espacio clave dentro del antiguo edificio penitenciario. “Hoy vamos a señalizar el viejo taller de la cárcel; es un galpón grande donde hay máquinas de carpintería, pero hay piletones donde durante la dictadura había tortura e interrogatorio”, explicó, poniendo en valor la recuperación de sitios vinculados al terrorismo de Estado.
El funcionario también apuntó a responsabilidades que, según sostuvo, aún no habían sido abordadas por el Poder Judicial y remarcó que detrás de los militares hubo empresas que no fueron juzgadas, en referencia al rol civil durante la última dictadura. El funcionario además manifestó su preocupación por la circulación de ciertos discursos, impulsados muchos por el Gobierno nacional.
Brizuela consideró que el país atraviesa un retroceso en este terreno, ya que está dejando de ser un ejemplo en políticas de memoria en la región. En ese sentido, reforzó la necesidad de sostener estas construcciones colectivas y afirmó que es fundamental seguir sembrando memoria, "porque tanto el presente como el futuro la contienen".
En ese sentido, insistió en el valor activo de la memoria: “Aprendemos del pasado lo que está mal, no queremos repetir la dictadura. La memoria no es pasado, en ningún pueblo del mundo”.
Brizuela cuestionó el uso político de consignas históricas que utilizó el actual oficialismo, particularmente la frase "kirchnerismo nunca más" la cual consideró de mal gusto. “El ‘Nunca Más’ es una palabra que pertenece a la historia del pueblo que luchó y seguirá luchando por memoria, verdad y justicia”, concluyó.
