Las aerolíneas españolas han aumentado en un 6% la capacidad de plazas para la temporada alta de viajes, que abarca de abril a octubre, apostando por el fuerte interés turístico en el país mediterráneo, a pesar de la preocupación generalizada por el posible impacto en los planes de viaje de una crisis de suministro de combustible relacionada con la guerra de Irán.
El aumento de la capacidad hasta casi 260 millones de plazas está en línea con el crecimiento del 5,9% en el número de pasajeros registrado el año pasado, aunque los actores del sector advierten de que la inflación, la tensión geopolítica y la incertidumbre económica podrían lastrar la demanda.
"Las perspectivas son buenas", dijo Javier Gandara, presidente de la asociación española de aerolíneas ALA, en una rueda de prensa celebrada el martes. "La oferta un 6% más alta (...) indica que hay confianza en que mucha gente querrá venir a España este verano y una parte (de esa demanda) es tráfico desviado de las zonas del conflicto y zonas de alrededor".
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La ampliación de rutas se concentrará en regiones costeras como Alicante y Andalucía, con un aumento de la capacidad del 14% y el 8%, respectivamente, mientras que los aeropuertos de Madrid y Barcelona registrarán un incremento del 8% en el número de plazas disponibles.
Sin embargo, la demanda real durante el pico estival sigue sin estar clara. "Este verano estamos sometidos a todavía mucho más nivel de incertidumbre, (...) las noticias vuelan casi minuto a minuto", añadió Gandara.
Las aerolíneas españolas están relativamente protegidas frente a posibles interrupciones en el suministro de combustible, ya que más del 80% de su combustible para aviones procede de refinerías nacionales, y solo el 11% de su crudo se importa de Oriente Medio, según la ALA.
Tampoco se espera que las aerolíneas internacionales que operan en España modifiquen significativamente sus tarifas, ya que aproximadamente el 70% de las necesidades de combustible para el verano están cubiertas mediante acuerdos de cobertura previos al conflicto.
Sin embargo, la aerolínea española de bajo coste Volotea ha introducido una política de precios temporal que vincula el precio de los billetes a los costes del combustible. La asociación de consumidores Facua pidió el lunes que se investigara esta política, alegando posibles incumplimientos de las leyes de protección al consumidor.
Gandara dijo que no tenía constancia de que ninguna otra aerolínea española estuviera aplicando medidas similares, y añadió: "Siempre abogamos por la libertad de cada compañía de establecer su política comercial dentro del marco regulatorio y legal".
Con información de Reuters
