El Congreso de Colombia inició el lunes un nuevo periodo legislativo con una composición fragmentada que obligará al presidente electo Abelardo De La Espriella, un abogado de derecha, a construir alianzas con partidos tradicionales y fuerzas conservadoras para aprobar su agenda de gobierno.
La instalación del Legislativo fue encabezada por el presidente saliente Gustavo Petro, el primer mandatario de izquierda en la historia reciente del país, quien pronunció su último discurso en el Congreso antes de entregar el poder el 7 de agosto.
De La Espriella, un "outsider" que venció en segunda vuelta al izquierdista Iván Cepeda, llegará a la Presidencia sin una mayoría propia en el Senado ni en la Cámara de Representantes, lo que anticipa un periodo de difíciles negociaciones políticas en medio de una fuerte polarización, según analistas.
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"Si el presidente entrante quiere tener algo de éxito legislativo, va a tener que llegar a acuerdos y hacer concesiones, algo que se le dificulta por su estilo de hacer política, va a ser un enorme desafío", dijo a Reuters Sergio Guzmán, director de la firma consultora de riesgo político Colombia Risk Analysis.
El mandatario electo, quien ganó la Presidencia sin el apoyo de los partidos políticos, deberá impulsar proyectos para reactivar la inversión privada, fortalecer la seguridad y combatir el crimen organizado, ajustar el sistema tributario e impulsar reformas sociales en sectores como salud y pensiones.
También se espera que busque cambios en materia de justicia, seguridad y lucha contra la corrupción, iniciativas que requerirán acuerdos legislativos en un Congreso sin mayorías claras.
"El principal reto del Congreso es demostrar que puede aprobar las reformas que el Gobierno plantee y que apoyó el pueblo colombiano cuando votó por De La Espriella, acabando las relaciones transaccionales que se han visto", dijo a Reuters el senador del Partido de la U, Alfredo Deluque.
Aunque el Pacto Histórico, la coalición de Petro, se consolidó como la primera fuerza política en el Legislativo, con el mayor número de senadores y representantes, no cuenta con los votos suficientes para imponer la agenda parlamentaria.
El escenario abre la posibilidad de que De La Espriella intente formar una coalición con partidos de derecha y centro-derecha, entre ellos el Centro Democrático del expresidente Álvaro Uribe, el Partido Conservador, el Partido Liberal, La U y Cambio Radical.
Su capacidad para unir a esas fuerzas será clave para definir el alcance de sus propuestas en seguridad, economía, justicia y política social. Sin una coalición estable, el nuevo gobierno podría enfrentar bloqueos en el Congreso y verse obligado a moderar algunas de sus iniciativas, según analistas.
Con información de Reuters
